<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-2606616154437712621</id><updated>2011-07-07T17:01:07.524-04:00</updated><category term='Primera Infantil: crónicas de un Sub-17'/><category term='Mitad de Cancha (donde se piensa el fútbol):'/><category term='Revista Estadio'/><category term='Charla Técnica (Editorial)'/><category term='Letras'/><title type='text'>Tinta, Papel y Pelota.</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://tintapapelypelota.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2606616154437712621/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tintapapelypelota.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>cabezadebalón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00326175386725217807</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='26' src='http://2.bp.blogspot.com/_MJLxfVZRbdQ/Sz0quRy5CnI/AAAAAAAAABY/WhZk0IMmk7g/S220/B473.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>14</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2606616154437712621.post-5453327259390923969</id><published>2010-04-05T20:15:00.003-04:00</published><updated>2010-04-05T20:21:14.890-04:00</updated><title type='text'>EL FUTBOL: Un poco de Historia… Identidades y Géneros. Parte III</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_MJLxfVZRbdQ/S7p8jkJpWZI/AAAAAAAAAG4/BRYcaqhy9m4/s1600/zapato.jpg"&gt;&lt;img style="float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer; width: 280px; height: 320px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_MJLxfVZRbdQ/S7p8jkJpWZI/AAAAAAAAAG4/BRYcaqhy9m4/s320/zapato.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5456810848954177938" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://tintapapelypelota.blogspot.com/2010/02/el-futbol-historia-identidades-y-genero_17.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Parte I&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://tintapapelypelota.blogspot.com/2010/03/el-futbol-un-poco-de-historia.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Parte II&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[Por Deux ex machine]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Noviembre de 2008 en Temuco y se reinaugura el Estadio Germán Becker, pronto a utilizarse en el Mundial Femenino en su categoría Sub 20. Ante 18.000 personas, record de asistencia a un evento deportivo femenino en Chile, y en su calidad de Presidenta de la República, Michelle Bachelet se apresta a dar el puntapié inicial que oficializa el renacimiento del recinto. Da tres pasos hacia atrás, dispara con su pierna derecha y… su zapato de tacón vuela por los aires, mientras el balón, en sentido contrario se desplaza hasta las manos de Christianne Endler, arquera de la Selección Femenina de Chile y, a la vez,  el principal rostro publicitario de la campaña de apoyo a la Selección.&lt;br /&gt;Por su parte, el díscolo zapato presidencial, es rescatado con notable premura por el Diputado de la República, Eugenio Tuma, quien con la misma habilidad deposita el calzado en el pie de Michelle Bachelet, mientras todas las cámaras tenían, ya detallada, una secuencia fotográfica del hito temuquense, con el público de fondo mostrándose cronológicamente cada vez más sorprendido.&lt;br /&gt;A la sazón, La Selección Chilena de Fútbol Femenina Sub 20 se aprestaba a jugar el primer partido en esa nueva cancha. Se mediría ante su similar de Uruguay como preparación para su participación en el Mundial del cual eran anfitrionas.&lt;br /&gt;Meses atrás, la misión de planificar y dirigir técnicamente a esta selección, había quedado bajo la responsabilidad de la española Marta Tejedor, quien venía con la experiencia de haber tenido a su cargo al equipo de damas del Atlético de Madrid. Designada por Harold Mayne Nichols, presidente de la ANFP y ex funcionario FIFA, Tejedor tuvo la misión de reclutar “futbolistas” que no existían. Chile no tenía Liga Femenina de Fútbol y todas aquellas chicas que algo se desenvolvían con el balón en los pies lejos se encontraban de la alta competencia. Pruebas masivas de futbolistas y un extenso proceso de preparación tuvieron como objetivo consolidar deportivamente a un grupo de jóvenes mujeres capaces de competir en un torneo mundial.&lt;br /&gt;Mayne Nichols, por su parte y como hombre de confianza de la FIFA, buscó en el universo femenino la forma de hacer crecer el fútbol, de potenciarlo como marca. Cierto es que fue la administración anterior la que consiguió la organización del Mundial, mas fue Mayne Nichols el encargado de gestionar con la Presidenta la reconstrucción de los estadios y de liderar la promoción del evento sindicado como un símbolo de evolución deportivo y cultural.&lt;br /&gt;De todo se hizo en el tiempo recorrido desde la designación de Chile como sede hasta la puesta en marcha del evento mismo. Los preparativos fueron sigilosamente fiscalizados, todo con el fin de motivar a la población con el fútbol femenino: recintos con un nivel de infraestructura inédito para Chile y con boletos a precios accesibles, altas autoridades políticas comprometidas con la participación de esta selección juvenil, visitas ilustres con discursos iluminantes y un despliegue publicitario de alto impacto, indican que el posicionamiento del otro género en el mundo futbolero, tiene 3 instancias de propagación: el Estado a través del gobierno; la FIFA a través de sí misma y de la ANFP y; el mercado a través de la publicidad.&lt;br /&gt;Las tres confluyen en una dinámica que tiende a incorporar el icono o mensaje “Futbolización de la Mujer” al mundo cotidiano del ciudadano medio para que se familiarice con él.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2606616154437712621-5453327259390923969?l=tintapapelypelota.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tintapapelypelota.blogspot.com/feeds/5453327259390923969/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://tintapapelypelota.blogspot.com/2010/04/el-futbol-un-poco-de-historia.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2606616154437712621/posts/default/5453327259390923969'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2606616154437712621/posts/default/5453327259390923969'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tintapapelypelota.blogspot.com/2010/04/el-futbol-un-poco-de-historia.html' title='EL FUTBOL: Un poco de Historia… Identidades y Géneros. Parte III'/><author><name>cabezadebalón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00326175386725217807</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='26' src='http://2.bp.blogspot.com/_MJLxfVZRbdQ/Sz0quRy5CnI/AAAAAAAAABY/WhZk0IMmk7g/S220/B473.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_MJLxfVZRbdQ/S7p8jkJpWZI/AAAAAAAAAG4/BRYcaqhy9m4/s72-c/zapato.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2606616154437712621.post-7869014020764525349</id><published>2010-03-29T22:21:00.003-03:00</published><updated>2010-03-29T22:27:57.964-03:00</updated><title type='text'>Me Van A Tener Que Disculpar</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_MJLxfVZRbdQ/S7FTJ96eamI/AAAAAAAAAGw/d-ZWYWwZE9A/s1600/71-remeras-diego-maradona-tecnico-seleccion-350.jpg"&gt;&lt;img style="float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer; width: 320px; height: 320px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_MJLxfVZRbdQ/S7FTJ96eamI/AAAAAAAAAGw/d-ZWYWwZE9A/s320/71-remeras-diego-maradona-tecnico-seleccion-350.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5454232054426135138" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Eduardo Sacheri es licenciado en Historia, también es profesor, pero, más que todo, escribe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escribe, porque, como él mismo lo dice, simplemente un día sintió la necesidad de escribir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seguro te suena si te gusta mucho el fútbol, con seguridad lo has escuchado si de vez en vez te das vueltas por alguna  librería.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con total certeza sabes que su nombre empezó a  ser pronunciado cuando sus relatos fueron incluidos en un programa de radio por allá por los noventas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sacheri escribe. Y escribe sobre lo que pasa cuando la magia comienza. Escribe sobre nuestros héroes,  escribe exactamente lo que nos hubiese gustado escribir a nosotros. Escribe sobre lo que imaginamos, escribe lo que leemos. Escribe sobre la vida, esa vida que se resume en una novela de cuarenta y cinco minutos por lado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que tal vez no sepas, es que Sacheri es autor de “La pregunta de sus ojos” novela en la cual se basa la película argentina  de Juan José Campanella “El secreto de sus ojos”, cuyo guión fue escrito por el director del film junto con este hombre que escribe, con Eduardo Sacheri.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí, a continuación, una pequeña crónica sobre lo que siente Eduardo Sacheri  por Diego Armando  Maradona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;&lt;br /&gt;Me van a tener que disculpar. Parte 1&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;object height="385" width="480"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/bPkb8f9XzF4&amp;amp;hl=es_ES&amp;amp;fs=1&amp;amp;"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/bPkb8f9XzF4&amp;amp;hl=es_ES&amp;amp;fs=1&amp;amp;" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" height="385" width="480"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;&lt;br /&gt;Me van a tener que disculpar. Parte 2&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;object width="480" height="385"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/98zsELrIxfM&amp;hl=es_ES&amp;fs=1&amp;"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/98zsELrIxfM&amp;hl=es_ES&amp;fs=1&amp;" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="480" height="385"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2606616154437712621-7869014020764525349?l=tintapapelypelota.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tintapapelypelota.blogspot.com/feeds/7869014020764525349/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://tintapapelypelota.blogspot.com/2010/03/me-van-tener-que-disculpar_29.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2606616154437712621/posts/default/7869014020764525349'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2606616154437712621/posts/default/7869014020764525349'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tintapapelypelota.blogspot.com/2010/03/me-van-tener-que-disculpar_29.html' title='Me Van A Tener Que Disculpar'/><author><name>cabezadebalón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00326175386725217807</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='26' src='http://2.bp.blogspot.com/_MJLxfVZRbdQ/Sz0quRy5CnI/AAAAAAAAABY/WhZk0IMmk7g/S220/B473.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_MJLxfVZRbdQ/S7FTJ96eamI/AAAAAAAAAGw/d-ZWYWwZE9A/s72-c/71-remeras-diego-maradona-tecnico-seleccion-350.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2606616154437712621.post-5063172155714550934</id><published>2010-03-20T00:57:00.012-03:00</published><updated>2010-03-20T22:23:24.502-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Revista Estadio'/><title type='text'>EL FUTBOL: Un poco de Historia… Identidades y Géneros.  Parte II</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_MJLxfVZRbdQ/S6RKvahrvKI/AAAAAAAAAFg/zrpOOyQdQ3c/s1600-h/800px-estadio_nacional_de_chile_2.jpg"&gt;&lt;img style="float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer; width: 320px; height: 208px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_MJLxfVZRbdQ/S6RKvahrvKI/AAAAAAAAAFg/zrpOOyQdQ3c/s320/800px-estadio_nacional_de_chile_2.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5450563627460050082" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puedes encontrar la primera parte en el siguiente enlace.....&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;h3 class="post-title entry-title"&gt;&lt;a href="http://tintapapelypelota.blogspot.com/2010/02/el-futbol-historia-identidades-y-genero_17.html"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://tintapapelypelota.blogspot.com/2010/02/el-futbol-historia-identidades-y-genero_17.html"&gt;El  Fútbol: historia, Identidades y Género  Clubes sociales y Deportivo (parte I)&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/h3&gt;[Por Deux ex machine]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El correr del siglo XX contó con una revolución muy silenciosa, muy lejos del ruido de las armas y la tensión de los conflictos: La Revolución Femenina. Sin gritar al mundo sus intenciones, sin altanerías guevaristas o hitlerianas, las mujeres fueron consiguiendo un espacio cada día más extenso en el cual desenvolverse. No necesitaron de discursos revoltosos, ni de regimientos. De manera elegante y con convicción fueron consiguiendo paso a paso sus objetivos, comenzaron pidiendo sólo el derecho de opinión, luego el de participación social y hoy, están a cargo de los destinos de empresas y países. La opinión mutó a  decisión… la participación a protagonismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, el nuevo “submundo de la feminidad” se erige como el potencial gran mercado, como el espacio social nacido para ser conquistado, pero ahora no por machos, sino que por el capitalismo. Hoy, toda empresa debe tener especial consideración con la apreciación que de ella se tenga entre las mujeres. La publicidad que antes se dirigía a la producción de testosterona, hoy debe – casi por obligación ¬–  contemplar un lado femenino. El cambio es notable, basta revisar la estrategia de marketing en la década del ’50 y en la primera del siglo XXI, para percatarse del giro. La promoción de motores, alcoholes o cigarrillos, tan masculinizadas antaño, se ve “invadida” por la figura de la mujer. Y el fútbol, en su modalidad neoliberal, no pudo ser la excepción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces, desde sus cúpulas, se la invitó a competir en sus torneos de manera profesional, así como también se preocupo de incentivar su participación en el espectáculo fabricando el merchandising destinado a su figura, artículos que, per se, eran respuestas a las propias inquietudes del mundo venusiano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El fútbol comenzó a verse a sí mismo como un articulador social, un espacio en el que se puede satisfacer a todo aquel presente, sin exclusión de edad, raza o género. Este ensamblaje permitió que se desarrollaran nuevos idearios mentales y que se recuperaran las abstracciones pérdidas en el inicio del proceso de globalización. Alinear a hombres, mujeres y niños detrás de un color hizo que las motivaciones competitivas no decayeran. Las marcas (asociadas tanto a la Federación Internacional como a las nacionales), se encargan de presentar una publicidad inclusiva más que excluyente y los países, con ello, mantienen sus rasgos diferenciadores, tan vulnerables luego de la erradicación simbólica de las fronteras. La forma cambia, sin hacerlo el fondo. La identidad se mantiene, pero no como la amalgama de sentimientos espontáneos, ahora es una estructura discursiva diseñada por la publicidad - en colusión con los gobiernos y las federaciones de fútbol - utilizando el concepto de la unidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La FIFA no se demoró en comprender y asimilar el fenómeno. Se preocupó por elevar un nuevo concepto de nación, de generar otra identidad, y para ello incluyó a la mujer tanto en sus políticas de masificación, como en su iconografía. La integró al espectáculo, como espectadora y protagonista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy, no es difícil ver como el marketing futbolero identifica como protagonista del espectáculo a toda la población, a la par con la participación del futbolista y los equipos técnicos. La idea de integrar a todos los seres humanos posibles, en un determinado espacio geográfico y en función de un objetivo común, aún cuando este sea deportivo, hace que el deporte rey siga formando parte del espectro denominado tradición. Nadie queda, por su condición natural, inhabilitado para vivir el fútbol. Desde el punto de vista teórico,  uno es para todos, como todos  para uno. Se refuerza la identidad ante la amenaza de lo transnacional y así, el negocio crece. Se refuerza una identidad transversal ligada a lo transnacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La FIFA no deja ni espacio, ni raza, ni género ni grupo etáreo afuera de sus dominios deportivo-espirituales. Son estas premisas las que posibilitan entender el porqué dejó a cargo de Chile el Mundial Femenino de Fútbol 2008. Aquí había un mercado virgen para ser explotado, las Indias Occidentales de la Iglesia Católica.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2606616154437712621-5063172155714550934?l=tintapapelypelota.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tintapapelypelota.blogspot.com/feeds/5063172155714550934/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://tintapapelypelota.blogspot.com/2010/03/el-futbol-un-poco-de-historia.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2606616154437712621/posts/default/5063172155714550934'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2606616154437712621/posts/default/5063172155714550934'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tintapapelypelota.blogspot.com/2010/03/el-futbol-un-poco-de-historia.html' title='EL FUTBOL: Un poco de Historia… Identidades y Géneros.  Parte II'/><author><name>cabezadebalón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00326175386725217807</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='26' src='http://2.bp.blogspot.com/_MJLxfVZRbdQ/Sz0quRy5CnI/AAAAAAAAABY/WhZk0IMmk7g/S220/B473.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_MJLxfVZRbdQ/S6RKvahrvKI/AAAAAAAAAFg/zrpOOyQdQ3c/s72-c/800px-estadio_nacional_de_chile_2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2606616154437712621.post-4598470863823014268</id><published>2010-03-15T23:09:00.002-03:00</published><updated>2010-03-15T23:15:20.701-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Primera Infantil: crónicas de un Sub-17'/><title type='text'>Mi Frustración</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_MJLxfVZRbdQ/S57pO4Fey8I/AAAAAAAAAFY/54m1JVvheHg/s1600-h/ni%C3%B1o_rodrigo+ferrari_flickr.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 195px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_MJLxfVZRbdQ/S57pO4Fey8I/AAAAAAAAAFY/54m1JVvheHg/s320/ni%C3%B1o_rodrigo+ferrari_flickr.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5449049040947694530" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[Por Bruce Harper]...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo empezó cuando yo tenía 7 años, comencé a  sentir una atracción hacia el fútbol. &lt;br /&gt;Primero jugaba con la familia baby fútbol, jugué con ellos durante 3 años, luego empecé a jugar con los amigos. Hasta un día en que uno de ellos me dijo que podría jugar en unos campeonatos que hacía la municipalidad de Santiago.  Estos campeonatos duraban un año, se jugaban los días domingos y se entrenaba los sábados. Mi club era Los Álamos Junior. &lt;br /&gt;Los primero partidos que jugué me ponían siempre al final, cuando ya estaba terminando. Todo eso fue durante unos 5 o 6 meses, hasta que me pusieron de titular contra los 3º de la tabla de posiciones. En ese partido tuve un gran protagonismo y  me gané el puesto de titular, que era de lateral izquierdo. Después de eso,  no me separaba nunca de la pelota, estaba  todo el día  jugando fútbol: ya sea con los amigos, la  familia, el club, donde fuera.&lt;br /&gt;Sentía que el fútbol ya era como importante en mi vida. Después de un tiempo, un amigo me invitó a jugar tenis, yo le acepté. Este deporte me gustó mucho por su alta competencia y por que es más complicado llegar a ser profesional, pero, igual seguía muy aferrado al fútbol. &lt;br /&gt;Pasó un tiempo y mi profesor de tenis empezó a notar una mejoría muy grande en mi forma de jugar. Así que me estaba convenciendo para dedicarme totalmente a la raqueta. Realmente llegó un momento en que estaba dejando el fútbol, me dedicaba tanto al tenis que hasta dejaba de lado los estudios. &lt;br /&gt;Luego, dejé definitivamente de jugarlo, e incluso de ver partidos por TV, cuando antes era mi gran obsesión: lo que sentía por el tenis lo había remplazado. Pero todo eso me duró muy poco, alrededor de 6 meses. Empecé a jugar de nuevo fútbol, pero me sentía totalmente tonto con el balón, se me olvidó hasta como pegarle,   la pelota corre al lado mío y parece que se me arrancara. Ahora he vuelto a jugar, pero no tanto como tenis. La verdad,  preferiría haber seguido jugando fútbol, pero ya nada es como antes, ahora es mi gran frustración.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2606616154437712621-4598470863823014268?l=tintapapelypelota.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tintapapelypelota.blogspot.com/feeds/4598470863823014268/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://tintapapelypelota.blogspot.com/2010/03/mi-frustracion.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2606616154437712621/posts/default/4598470863823014268'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2606616154437712621/posts/default/4598470863823014268'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tintapapelypelota.blogspot.com/2010/03/mi-frustracion.html' title='Mi Frustración'/><author><name>cabezadebalón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00326175386725217807</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='26' src='http://2.bp.blogspot.com/_MJLxfVZRbdQ/Sz0quRy5CnI/AAAAAAAAABY/WhZk0IMmk7g/S220/B473.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_MJLxfVZRbdQ/S57pO4Fey8I/AAAAAAAAAFY/54m1JVvheHg/s72-c/ni%C3%B1o_rodrigo+ferrari_flickr.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2606616154437712621.post-2854472520583902527</id><published>2010-03-11T13:37:00.001-03:00</published><updated>2010-03-15T23:07:58.351-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Letras'/><title type='text'>Aquella luz al final del túnel</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_MJLxfVZRbdQ/S5kdkI9dk-I/AAAAAAAAAFQ/YPfa5ERPQyY/s1600-h/luz_al_final_del_tunel_1.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_MJLxfVZRbdQ/S5kdkI9dk-I/AAAAAAAAAFQ/YPfa5ERPQyY/s320/luz_al_final_del_tunel_1.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5447417730999096290" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;[Por O.Lee Chong]...&lt;br /&gt;Aquella luz al final del túnel por el que avanzaba  era mil veces más penetrante de lo que yo imaginaba. Dicen que el momento exacto en que uno se debate entre la vida y la muerte, ese par de instantes precisos en que uno está a la mitad de la vida terrenal y ese espacio divino que nadie conoce, es la sensación más maravillosa que se puede experimentar, mejor que cualquier viaje con el más poderoso de los alucinógenos.  Es como que la mente se pusiera en blanco y uno viviera en un par de segundos una sensación placentera que se hace eterna, una mezcla de satisfacción, miedo y deseo, una extraña amalgama de lo mejor que te ha pasado en la vida. Pero yo tenía miedo, sentía una especie de responsabilidad que no entendía de donde venía. Para mí era extraño. Jamás estuve muy convencido de las cosas divinas, aunque cientos de veces me imaginé caminando por un túnel al lado de gente extraña, todos con el corazón a medio palpitar, caminando hacia una luz seductora pero peligrosa, una luz con una fuerza increíblemente magnética, que lo cambiaba todo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Adentro mío había algo que me pedía que no caminara hacia esa luz, una pequeñísima fuerza que intentaba convencerme de estancarme y pegar los pies al suelo blando que pisaba, y de a poco retroceder, de a poco volver de las tinieblas, de ese placer mentiroso que haría que mi vida nunca regresara a como yo la había conocido, a que todo lo que había vivido acabara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sabía a qué hacerle caso, no sabía si avanzar como todo el mundo, o si retroceder para seguir viviendo en medio de los míos, para seguir siendo el mismo. Para poder cuidar y guardar mi vida para siempre.  En mi interior había un debate peligroso, un debate en que  discutían mis miedos, mis sueños y mis recuerdos. Un debate donde el juez era un señor al que no se le veía la cara, acompañado de un ser diferente que no tenía alma. A veces, el Diablo y Dios se toman un café a la espera de lo que hagamos los mortales, contando los segundos para decidir en el mejor de los azares qué va a pasar con nuestra suerte. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo maldecía ese momento. No es que sea cobarde, no. Había luchado toda mi vida, había sido valiente siempre. Había agradecido en cada segundo de mi existencia el esfuerzo de mis viejos, veía como un  icono sagrado esa bicicleta en la que el hombre salía cada mañana como un peón en guerra a  dar la vida para que yo pudiera comer, crecer y jugármela por construir mi propia historia. Sentía como un pilar del mundo a la señora que todos los días me despertaba en la mañana antes de irse a trabajar, antes de cruzar la puerta hacia la batalla cotidiana de fabricar oportunidades con sus manos y sostener la sola e inocente idea de que mi hermana y yo pudiéramos “salir adelante”. El recuerdo me inspiraba para levantarme todos los días a seguir su ejemplo. Pero esto no era fácil. Ellos querían hacer una vida mejor para mí, y eso era justamente lo que se me iba: la vida que conocía, la vida que había vivido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahí estaban metidos en mi bolsillo todos mis recuerdos, escondidos en mi mano para que nadie me los robara. Ahí estaban mis amigos de la población, los del barrio, los de siempre. Ahí estaban mis eternos hermanos mayores como les decía yo, que me habían llevado a jugar a la pelota contra los grandes desde que yo era niño. Ahí estaba mi amigo de toda la vida, ese que se casó, ese que tuvo hijos, ese que abandonó los sueños en si mismo, para dejarlos en otra persona. Ese que cuando se acabe el mundo, que cuando un apocalíptico final nos robe hasta los suspiros, va a estar ahí jugando conmigo en la cancha de la esquina, tirando la pelota de arco a arco, a ver quién le hace más goles al otro. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahí estaban mis amigos del liceo, esos que me acompañaron en la adolescencia, esos de las fiestas, esos que vieron cómo una mujer de mi misma edad me rompió el corazón a los quince. Esos que tuvieron que esperarme, esos que entendieron que yo estaba en otras cosas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Ahí están todos, metidos en mi bolsillo, en los recuerdos de una vida que estoy a punto de perder, en la memoria de un joven como yo que no sabe como mierda llegó a hasta aquí. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La niñez me pone nostálgico,   los recuerdos de mi viejo llevándome a la cancha a jugar los domingos, esa vieja camiseta de Caszely que una vez accidentalmente le quemé en una estufa a parafina mientras mi mamá intentaba secarla más rápido.   O esa noche que a veces pienso que fue mentira, la de mi primer recuerdo, la de estar sentados mirando la tele, viendo a un grupo de hombres con uniformes de batalla, cuerpos blancos llevando entre las manos la gloria, la esperanza, el trofeo máximo, una figura cilíndrica enorme que da la vuelta en un estadio repleto, húmedo de tantas lágrimas, y miles de manos que apretadas contra la reja intentaban tocar ese pedazo de metal que se paseaba delante de ellos, y que esos guerreros vestidos de blanco les enseñaban y acercaban lo más posible. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo recuerdo borroso y oscuro, pero como si fuera ayer, como si mi viejo estuviera al lado mío para que yo le preguntara tal como esa vez: “¿por qué la pasan por la reja, por qué dejan que la gente la toque?” y para que él me respondiera llorando: “porque tienen que mostrársela al pueblo, porque es de ellos, porque también es tuya...”  Ese día supe que pertenecía a algo especial, que era parte de una raza diferente de gente humilde y esforzada, pero ganadora... De gente que no se agacha ante los problemas, de herederos genuinos del único pueblo del continente que no entregó jamás sus tierras ante la pólvora del invasor, que a fuerza de inteligencia y coraje JAMÁS se rindió ante el miedo. Ese día supe que había que acostumbrarse, que entre mi padre y yo había algo tan especial como poderoso. Algo que creció y que regó a  mi hermana, algo intimo que se comparte en forma suprema con los que uno quiere, con los que uno realmente confía.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa noche fue única, esa noche rompimos la tónica de una historia mezquina con los de este lado, con los que bañamos nuestra costa de Pacífico. Esa noche trajimos el símbolo de los Libertadores de América a nuestra vitrina generosa. No había que ir a Santiago para verla, no había que visitar Cienfuegos 41. La teníamos nosotros en nuestra casa, estaba en mi población. La veía todos los días que mis viejos llegaban del trabajo, la tocaba cada tarde de sábado en la esquina con mi vecinos y mis amigos, cada domingo en la cancha jugando mi propia final. Estaba en el living de la casa de cada orgulloso individuo anónimo que llevaba en el pecho un escudo con el nombre de un viejo caudillo que organizó a su pueblo para pelear hasta la última gota de sangre defendiendo lo que creía que era justo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo avanzaba por ese túnel, pensando que cuando llegara a la luz todo iba a ser distinto. Me reiniciaba... ¿reencarnación? No tenía idea... solo pensaba en la vida que dejaba, solo recordaba y veía a mis viejos,...y a mi hermana: las imágenes estampadas en fotos viejas de una niña de ojos negros y trenzas, de vestido a cuadros, que agita una bandera blanca, mientras su madre ríe, y su padre mira orgulloso. El cuadro de un chico triste que llora caminando de noche por las calles de una ciudad  oscura, con la mano de su padre en la espalda, y el consuelo de saber que se perdió una maldita liguilla, pero no la vida para seguir intentando ganar. El recuerdo de una voz por el auricular que se escucha solo un par de veces en el año, un padre  que extraña a sus hijos que se fueron de la casa, que odia la tecnología, y que solo pide hablar por teléfono con ellos cuando termina el torneo, para gritar una vez más, ¡¡somos los mejores, somos campeones!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si llegaba a la luz, nunca más iba a poder ver por la tele cómo un hombre venido desde el otro lado de la cordillera metía un zapatazo que cambiaba el rumbo de tú vida, que mataba de un infarto por la emoción a otro hombre a miles de kilómetros de  distancia en el sur del país. Yo era apenas un niño, pero comprendía que la vida te puede cambiar en un segundo si un partido te da la espalda pero hay un héroe con el número 8 en la espalda, que es capaz de engañar al destino y hacer que al día siguiente un país completo despierte orgulloso y contento. Gracias por esa Espina clavada en la historia de un grupo humano que no olvida. Gracias, porque yo era un niño, pero me sentí como un hombre aprendiendo la lección que hasta el día de hoy llevo grabada en mi memoria, que mejoró mi vida, porque hoy sé que ante cualquier rival, que en cualquier escenario,   que en la situación más adversa, siempre se puede llegar hasta el final con una sonrisa, como aquella noche de Supercopa de 1996. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada segundo que pasaba era un par de pasos que me acercaban a ese final que me estaba esperando, yo aceleraba mi cabeza. Trataba de que los recuerdos se apuraran para verlos a todos juntos y dar mi último respiro feliz. Apretaba mi mano para que no se fueran las imágenes. Mi puño sangraba del esfuerzo por capturar lo que yo no quería que me abandonara. El destino estaba al final de ese maldito túnel. Todo lo que me estaba  pasando era inevitable, la luz era cada vez más fuerte, y un murmullo me hacía estallar la cabeza. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi vida acababa, cambiaba. Ese niño que lloró como hombre que era en una noche de invierno junto a su padre, cuando la esperanza de repetir la hazaña de seis años atrás se vio destrozada frente a un enemigo conocido que supo derrotar nuestra lucha, se va a acabar. Ese niño que lloró de la emoción en una noche de diciembre cuando todo el mundo decía que nuestra historia estaba quebrada, y aquel hombre, el mismo de siempre, ese  venido desde el otro   lado de la cordillera, se echó los problemas al bolsillo, la responsabilidad en la espalda, la rabia acumulada en su interior como combustible para el alma, y nuevamente nos puso de cara al cielo, con los brazos arriba, sintiendo que no hay nada mejor que todos nosotros juntos peleando por lo que siempre hemos sabido, ser campeones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Falta poco, ahí está el final, un paso y todo esto se acaba. Me inunda el miedo, me atropella el pánico. Siento frío, siento ganas de huir de todo esto. Qué mierda pensará mi madre, que trabajó todos los malditos días de su vida por mi culpa, que no supo de descanso para poder ver a su hijo cumplir sus metas.  ¿Sabrá lo que pasa adentro mío? ¿Tendrá noción del miedo que tengo? Fui injusto con ella, dejé joven la casa para ir en busca de lo que yo tanto quería. Jamás me dio la espalda, siempre confió en mí. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La luz me toca, estoy en pleno margen entre mi vida, y... ...la otra. Estoy cruzando el túnel, lloro. Una vez más estoy llorando. Pero no es miedo. Los recuerdos de mi vida se me agolpan en la cabeza, la luz me cubre por completo, el ruido estalla. No creo lo que veo, hay un ser supremo que me llama. La sensación es miles y millones de veces  más intensa de lo que me imaginaba. ¿Así es abandonar la vida?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una fracción de segundo de silencio y claridad, un pequeño instante en que me concentro en un punto en especial... hay mucha gente, mucho ruido, vapor, nubes, una niebla espesa que no deja ver... pero ahí está, allá a lo lejos lo distingo, veo a... sí, ahí está mi padre. Una vez más este niño está llorando como un hombre que es... desde la distancia distingo a mis amigos de toda la vida, los del barrio, mis eternos hermanos mayores, están mis amigos del colegio, los que me entendieron y supieron esperarme, está mi hermana, mirándome con orgullo, está mi madre con un expresión de haber terminado una carrera contra el tiempo y tener una medalla de oro olímpica en las manos, y a su lado... mi padre, sí, mi padre, un hombre de acero que llora como un niño, mirándome, viéndome... lloramos juntos, a la distancia. Llora por mí, llora por él. Llora porque se cumplió  su sueño, y el de su viejo... llora porque cumplí el sueño de mi vida. Llora porque también recuerda. Llora porque delante de sus ojos está el momento supremo que esperamos durante toda nuestra existencia, para el que trabajamos como indios guerreros que somos, como hijos de una raza brava e invencible, indómita y eterna. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llora por lo mismo que lloro yo. Llora porque crucé el túnel, porque llegué hasta la luz, porque estoy pisando el pasto del Estadio Monumental, porque lo imaginé durante cada día de mi vida, porque  el ruido ensordecedor de  los miles de colocolinos que gritan rompiéndose la garganta  te desgarra los oídos, porque el papel picado ahora cae en mi cabeza, porque las luces de bengala te hacen doler los ojos, porque los fuegos de artificio, el humo y el palpitar de cientos, miles, y millones de corazones son como el puño apretado que sangra con los recuerdos de mi vida. Una vida completa que sirvió para preparar y esperar este momento, en el que todos mis deseos y sueños como niño, hombre, hijo, hermano y amigo se reúnen en el centro de la cancha, saludando a los miles de niños que miran soñando con estar aquí algún día, aunque sea un momento de sus vidas, donde estoy yo... ahí, en ese lugar, en el que tantas veces vi y envidié con toda mi alma, en el lugar del venido desde el otro lado de la cordillera, en el lugar de todos mis héroes de infancia... Ahí mismo. Porque ahora seré yo quién le muestre la copa al pueblo, porque es suya, porque es de mi viejo, y porque bueno, porque ahora también es mía...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2606616154437712621-2854472520583902527?l=tintapapelypelota.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tintapapelypelota.blogspot.com/feeds/2854472520583902527/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://tintapapelypelota.blogspot.com/2010/03/aquella-luz-al-final-del-tunel.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2606616154437712621/posts/default/2854472520583902527'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2606616154437712621/posts/default/2854472520583902527'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tintapapelypelota.blogspot.com/2010/03/aquella-luz-al-final-del-tunel.html' title='Aquella luz al final del túnel'/><author><name>cabezadebalón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00326175386725217807</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='26' src='http://2.bp.blogspot.com/_MJLxfVZRbdQ/Sz0quRy5CnI/AAAAAAAAABY/WhZk0IMmk7g/S220/B473.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_MJLxfVZRbdQ/S5kdkI9dk-I/AAAAAAAAAFQ/YPfa5ERPQyY/s72-c/luz_al_final_del_tunel_1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2606616154437712621.post-9060948908707029890</id><published>2010-03-06T11:12:00.005-03:00</published><updated>2010-03-06T13:59:57.258-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Letras'/><title type='text'>¡¿Y qué hace una niña aquí?!</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_MJLxfVZRbdQ/S5JxM5_FLbI/AAAAAAAAAFI/FPWiEZkRJqQ/s1600-h/patty.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_MJLxfVZRbdQ/S5JxM5_FLbI/AAAAAAAAAFI/FPWiEZkRJqQ/s320/patty.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5445539365982121394" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por Patty...&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Supongo que, para una chica de 10 años, las expectativas de diversión y ocupación de tiempo libre que uno podía esperar en los 90s era el Nintendo, las Barbies, jugar a las palmas o cualquier otra cosa artística con que se suele asociar a las niñas de esa edad.&lt;br /&gt;Supongo que, también, es esperable que vean teleseries o dibujos animados, y que el sufrimiento tenga más que ver con si Juanito te miró, si Pepe te siguió  molestando o si te van a dar permiso para ir a la casa de tus amigas pese a que te portaste mal y no te comiste la comida.&lt;br /&gt;Sí, yo creo que eso se les debe haber pasado por la cabeza a muchos cuando se dieron cuenta que yo no era precisamente una chica convencional, cuando me veían despertar a las 9 de la mañana un día domingo para ver el infaltable clásico del Milan con el Inter.  Porque la sorpresa debía ser mucha ¿no? Una niña, de 10 años, hablando del Calcio, de cómo Weah quitó  la pelota, de cómo Baggio anotó los goles, de Maldini, ¡hasta Baresi! ¡¡¡Yo me acuerdo haber visto jugar a Franco Baresi!!!&lt;br /&gt;No era raro pensar, entonces, que también hablara de fútbol. Y aunque jamás, jamás, fui popular entre los chicos, al menos tenía ese tema de conversa.&lt;br /&gt;Mis mejores amigos entonces (y aún), eran los dos futboleros. Ambos del O’Higgins. Yo, por tradición familiar, siempre he sido de la Católica, pero cuando juegan entre ellos voy por el Capo de Provincia, de todas maneras.&lt;br /&gt;Y sucedía que a ellos no les daba lata ir a mi casa, ni a mí a la de ellos. Hablábamos de monos, de fútbol, jugábamos y hasta bromeábamos con las Don Balón que sagradamente había comprado para ver a Baggio.  Ok, ya sé  que no es convencional, pero convengamos que tanto pantalón corto es un acercamiento a la apreciación del sexo masculino. Indirecta, pero lo era.&lt;br /&gt;En una de ésas, el último año en que sabíamos que íbamos a estar juntos, uno de mis amigos estaba de cumpleaños. Y yo, aquel “niñito con faldas”,  que toda la semana bromeaba con ellos, no halló mejor forma de, por primera vez, “hacerse la linda” con el parcito. ¿Que qué se me ocurrió? Pues, acudir a mi mamá (conocedora de la mitad de Rancagua en esos tiempos… ya conoce a tres cuartas partes de la ciudad) para que contactara a alguien que fuera del O’Higgins. Y precisamente,  un amigo de ella  era administrativo del club. &lt;br /&gt;Día sábado, colándose en la micro, y el trío partía a un entrenamiento.  El Marco lloraba casi,  el Edgar apenas podía de la emoción, y yo, imaginándome la cara llena de risa de aquel memorable momento.  Llevaron un banderín, yo llevé un cuaderno, y los tres pegaditos en Baquedano viendo al equipo entrenar. Era una más y eso siempre me gustó. &lt;br /&gt;Todo bien: todos contentos, conseguí un autógrafo del entonces jugador Claudio Borghi,  hasta que, claro, algo pasa que te devuelve a la realidad y te dice que: PUTA QUE ES RARO VER UNA NIÑA DE 10 AÑOS FUTBOLIZADA. Estábamos de lo mejor,   cuando uno de los jugadores sale “en pelotas” a llamar a otro ¡”En pelotas”! Y ahí, horrorizado, me ve junto a mi par de amigos y dice: ¡¡¡“Cómo es que no avisan que hay una NIÑA aquí”!!! ¡¡¿QUÉ HACE UNA NIÑA AQUÍ?!!”&lt;br /&gt;Ahí, por primera vez, mis amigos me vieron como a una chica. De las que se esperaría que jugara al Nintendo, las Barbies, a las palmas o cualquier otra cosa artística con que se suele asociar a las niñas de esa edad. &lt;br /&gt;Y así, sin más… me sonrieron, con la misma sonrisa que, hasta hoy, ponen otros cada vez que se enteran de que me gusta el fútbol.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2606616154437712621-9060948908707029890?l=tintapapelypelota.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tintapapelypelota.blogspot.com/feeds/9060948908707029890/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://tintapapelypelota.blogspot.com/2010/03/y-que-hace-una-nina-aqui.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2606616154437712621/posts/default/9060948908707029890'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2606616154437712621/posts/default/9060948908707029890'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tintapapelypelota.blogspot.com/2010/03/y-que-hace-una-nina-aqui.html' title='¡¿Y qué hace una niña aquí?!'/><author><name>cabezadebalón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00326175386725217807</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='26' src='http://2.bp.blogspot.com/_MJLxfVZRbdQ/Sz0quRy5CnI/AAAAAAAAABY/WhZk0IMmk7g/S220/B473.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_MJLxfVZRbdQ/S5JxM5_FLbI/AAAAAAAAAFI/FPWiEZkRJqQ/s72-c/patty.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2606616154437712621.post-2397125080849253905</id><published>2010-03-02T14:55:00.003-03:00</published><updated>2010-03-02T15:25:45.217-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Revista Estadio'/><title type='text'>¿Clásicos chicos?</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_MJLxfVZRbdQ/S41S-FnVhFI/AAAAAAAAAEw/w2SQr-QsJYs/s1600-h/lota-campeon.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 181px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_MJLxfVZRbdQ/S41S-FnVhFI/AAAAAAAAAEw/w2SQr-QsJYs/s320/lota-campeon.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5444098751173330002" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;[Por: Fracchia]...&lt;br /&gt;Tal vez será exagerado, e incluso impensado para algunos, escribir o leer unas cuantas líneas acerca de aquellos partidos de fútbol, que pueden ser o no televisados  de acuerdo a los espacios del CDF en la actualidad, de equipos de provincia y que generan tanta expectativa  en las ciudades en donde se juegan. Que se transforman en verdaderos campos de batallas, donde se crean ambientes únicos que hacen que aquel día, y en especial la hora del juego, se paralice casi completamente la ciudad. &lt;br /&gt;Si nos gusta el fútbol, casi por obviedad ponemos atención cuando se enfrentan rivales de provincias cercanas y cuyas características y fanaticadas hacen de los encuentros verdaderos clásicos. No todos le prestan la atención que debieran tener tales partidos, sólo es cuestión de prender el televisor a la hora de ver los noticiarios y apreciar la escasa o nula cobertura hecha en las secciones de deportes, o bien, de los mismos programas deportivos realizados por cada estación que ignoran casi por completo estos cotejos.&lt;br /&gt;Existen clásicos en muchos lugares a lo largo del territorio, cada uno con historias de rivalidad, triunfos y derrotas, con momentos  de dolor y angustias, en donde la pasión mueve a miles al estadio, o bien,  haciendo  lo necesario para acompañar a sus equipos por el medio que sea. &lt;br /&gt;Si hablamos de clásicos chicos con historia, y que en verdad son grandes clásicos, imposible no pronunciar palabras para aquellos entre Santiago Wanderers de Valparaíso y Everton de Viña del Mar. Ambos elencos en el plano amateur se enfrentaban en el marco de la Primera División de la Liga de Valparaíso, pues ambas escuadras eran de cerros, Playa Ancha y Placeres respectivamente, aunque los clásicos en aquella época eran protagonizados por el Decano y Deportivo La Cruz. Luego, el Ever Forever se traslada e instala definitivamente en la ciudad de Viña del Mar, poseyendo, entonces, las dos ciudades más importantes de la Región su propio equipo a partir de 1943, y transformándose al año posterior, ya en la etapa profesional del balón pie nacional, en el clásico más importante de la zona. &lt;br /&gt;Hecho no menor, es que este clásico, desde aquel entonces, ya abarcaba muchas más cosas que una simple rivalidad entre ciudades, disputa orientada principalmente a su configuración de centros turísticos y económico-políticos, que tienen que ver más con la cultura diferenciadora de cada ciudad, manifestada principalmente en la idiosincrasia de su gente, y, en el plano del deporte más hermoso del mundo, en el fanatismo de su hinchada. &lt;br /&gt;Tal es la atracción que generan ambos equipos, que no es de extrañar que personas del interior de la quinta región se representen con uno u otro elenco, que las expectativas generadas, no sólo antes de cada encuentro, sino que constantemente, sean tema en las emisoras radiales y medios escritos locales, sin importar muchas veces las diferencias en la tabla de posiciones o si están en una misma división. Más allá de los clichés y lugares comunes, estos  clásicos son clásicos, sin importar los momentos, estadísticas, bajas, ni contrataciones. &lt;br /&gt; En lo futbolístico, cómo no recordar el partido de la pre-sudamericana del 2004 en donde, jugando de local, Everton cae inapelablemente ante su archirrival por 2-5, aunque estadísticamente el equipo viñamarino posee una paternidad sobre el Decano en partidos oficiales. Por esos encuentros han pasado grandes futbolistas, recordando incluso que la zona, y en particular ambos elencos, ha sido cuna o paso importante de grandes jugadores como Don Elías, Mario Véner, Vicente Cantatore (del glorioso equipo de los Panzers del 68), Fernando Campos y David Pizarro por Wanderers; Domingo Sorace, Daniel Escudero y Meléndez por Everton. Uno que ha jugado y marcado por ambas escuadras es Jaime “Liebre” Riveros, que con su exquisita pegada ha demostrado ser un especialista con la pelota detenida, logrando además un record jugando por los caturros en el 2004 al marcar goles en 15 fechas consecutivas, posibilitando además la obtención del campeonato de aquel año, siendo también, tiempo después, (apertura-2008) campeón y figura en el Everton de Nelson Acosta.&lt;br /&gt; Suele ser común que las alegrías de unos sean la tristeza de otros. Lo que realmente llama la atención es que los instantes de gloria son el momento predilecto para hacer alarde ante sus archirrivales,  cosa que incendia aún más los ambientes entre ambas parcialidades. Así sucedió con ambos títulos mencionados. Pero, ¿clásico chico?...creo que quienes definen así este tipo de pleitos no saben mucho de fútbol, y tampoco han logrado dimensionar el real alcance, la pasión, el jolgorio, no han sentido los estruendos de los petardos provenientes de las gradas, los cánticos al compás del bombo, el aliento permanente del jugador número 12 y el coraje, empuje y habilidad de los 22 actores en un terreno de juego.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2606616154437712621-2397125080849253905?l=tintapapelypelota.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tintapapelypelota.blogspot.com/feeds/2397125080849253905/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://tintapapelypelota.blogspot.com/2010/03/clasicos-chicos.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2606616154437712621/posts/default/2397125080849253905'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2606616154437712621/posts/default/2397125080849253905'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tintapapelypelota.blogspot.com/2010/03/clasicos-chicos.html' title='¿Clásicos chicos?'/><author><name>cabezadebalón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00326175386725217807</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='26' src='http://2.bp.blogspot.com/_MJLxfVZRbdQ/Sz0quRy5CnI/AAAAAAAAABY/WhZk0IMmk7g/S220/B473.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_MJLxfVZRbdQ/S41S-FnVhFI/AAAAAAAAAEw/w2SQr-QsJYs/s72-c/lota-campeon.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2606616154437712621.post-4315745867993617331</id><published>2010-02-23T08:53:00.002-03:00</published><updated>2010-03-06T11:55:48.033-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mitad de Cancha (donde se piensa el fútbol):'/><title type='text'>El decálogo, por Moisés...</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;10 Mandamientos Para Soportar el Mundial&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_MJLxfVZRbdQ/S4PCRLad5SI/AAAAAAAAAEg/zd7Io1yvnGA/s1600-h/16+los+diez+mandamientos.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 167px; height: 233px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_MJLxfVZRbdQ/S4PCRLad5SI/AAAAAAAAAEg/zd7Io1yvnGA/s320/16+los+diez+mandamientos.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5441406375171056930" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;1.- No amarás ni al técnico, ni al capitán, ni al goleador de la selección por sobre todas las cosas. No los tendrás como dioses frente a ti, no son únicos, ni todopoderosos. Hay más personas en el mundo, técnicos mejores y jugadores de más prestigio. Ellos no tienen las respuestas ni al calentamiento global ni a la devaluación de la moneda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2.- No te fabricarás escultura, ni imagen alguna de lo que hay arriba, en el cielo, o abajo en las tierras de Juan Pinto Durán. Que no aparezca Sepúlveda con una pizarra diciendo como va a jugar Chile, recuerda que Bielsa es vengativo y celoso, y castiga la iniquidad de los padres sobre los hijos hasta la tercera generación, de considerarlo correcto podría jugar con Bravo de delantero o nominar a Zunino para que defina una clasificación. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3.- No profieras en vano el nombre de la selección ni de los jugadores. No los utilices para hacer comentarios ridículos en los programas de la mañana, que los animadores de los matinales no se pongan la camiseta roja el día del partido, y por favor que no hagan un programa en vivo con una parrillada en el patio del canal antes del partido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4.- Recuerda el día sábado para santificarlo… y el domingo, y los días que hay campeonato local. Seis días trabajarás haciendo toda tu faena, verás los partidos de las eliminatorias en fecha FIFA, pero ni tú, ni tus hijos, ni tus siervos ni tus siervas, ni animales ni forasteros que guarden descanso bajo tu morada, se olvidarán  de los partidos del campeonato chileno: Lota con San Luis, o Palestino con el Chago.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5.- Respetarás y honrarás a los equipos del campeonato local para que se prolongue la vida sobre el fútbol chileno, que Yavhe, tú Dios, o Harold, te da.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6.- No matarás… la música, ni a la selección de Bielsa. No escuches canciones ridículas de grupúsculos que aparecen sólo cuando uno se acuerda del mundial de Francia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7.- No adulterarás. Ve a ver fútbol con gente que ama el fútbol. Negarás tu compañía y el nombre de Yavhe a esos amigos paganos que en su puta vida han visto un partido, han llevado un crío a una escuela de fútbol o han jugado  aunque sea en el recreo en el colegio. Si quieren carretear, puede hacerlo cualquier otro día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;8.- No hurtarás… expresiones argentinas, y menos imitarás el tono de su voz cuando cantes en el estadio, no solo es patético, también triste. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;9.- No depondrás contra tu prójimo falso testimonio… dile a tu mujer que no se meta si no sabe, que estás nervioso y te molesta que opine webadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;10.-  No codiciarás la casa de tu prójimo,  ni a sus siervos ni sus siervas, ni sus complejos. No codiciaras a la mujer de tu prójimo… en el estadio, fuera las modelos platinadas, siliconadas, huracanadas, y aweonadas del Nacional  y de Juan Pinto Durán.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2606616154437712621-4315745867993617331?l=tintapapelypelota.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tintapapelypelota.blogspot.com/feeds/4315745867993617331/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://tintapapelypelota.blogspot.com/2010/02/el-decalogo-por-moises_23.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2606616154437712621/posts/default/4315745867993617331'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2606616154437712621/posts/default/4315745867993617331'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tintapapelypelota.blogspot.com/2010/02/el-decalogo-por-moises_23.html' title='El decálogo, por Moisés...'/><author><name>cabezadebalón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00326175386725217807</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='26' src='http://2.bp.blogspot.com/_MJLxfVZRbdQ/Sz0quRy5CnI/AAAAAAAAABY/WhZk0IMmk7g/S220/B473.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_MJLxfVZRbdQ/S4PCRLad5SI/AAAAAAAAAEg/zd7Io1yvnGA/s72-c/16+los+diez+mandamientos.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2606616154437712621.post-8176695463745662074</id><published>2010-02-18T00:38:00.003-03:00</published><updated>2010-02-18T00:51:01.627-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Charla Técnica (Editorial)'/><title type='text'>De tinta, de Papel y de Pelota</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_MJLxfVZRbdQ/S3y4OUdgdHI/AAAAAAAAAEQ/x0EX9D25hos/s1600-h/chile62_fifa_441_1182_full-lnd%5B1%5D.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 320px; height: 213px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_MJLxfVZRbdQ/S3y4OUdgdHI/AAAAAAAAAEQ/x0EX9D25hos/s320/chile62_fifa_441_1182_full-lnd%5B1%5D.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5439425006106866802" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;"  lang="ES-TRAD"&gt;Agrandar los límites de la cancha, estirar sus márgenes.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Ponerse la camiseta y hacer un cambio de frente hacia la literatura, el cine,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;aquellos partidos que acabaron hace décadas atrás. Controlar la pelota en mitad de cancha&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y acordarse de revistas que dejaron de editarse antes que naciéramos, programas que nunca vimos, escritores, periodistas y futbolistas de los que hablan nuestros viejos.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;"  lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;"  lang="ES-TRAD"&gt;Leyendas, historias épicas de conquistas y revoluciones, revueltas &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;hechas por ejércitos de humildes, estallidos sociales que se ubican fuera de la línea del tiempo físico y de la lógica histórica. Héroes de carne y hueso. Señores que sin conocerte te emocionaron y mejoraron lo que conoces por vida, historias que hacen historia, escenarios confusos y películas en blanco y negro. Rabia, emoción y silencio. Lágrimas, recuerdos y goles. Rabonas, arte&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;catarsis.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Sudor, gente, fútbol. Fútbol, fútbol, fútbol. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;"  lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;"  lang="ES-TRAD"&gt;Una radio a transistores encendida,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el café y el dulzor del azúcar mezclándose de a poco con la amargura de los granos, la tarde que respira tranquila después de la fecha, el resto de la gente en otro planeta, la cerveza destapada, y nosotros, únicos en esta parte de la galaxia, sintiendo que fuimos parte, que estuvimos adentro&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y que las revistas cuentan también de nuestros nombres. Que ganamos, que perdimos, que no sólo estamos sentados siendo parte de la conversación eterna, de la lectura infinita &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;que se transforma&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en la oportunidad única de sentir que también jugamos.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;"  lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;"  lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;"  lang="ES-TRAD"&gt;Cada artículo y comentario, cada línea y letra de estas páginas está hecho para nosotros mismos.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Y para ti. El que quiso ser futbolista y nunca pudo. El que escucha los programas deportivos de las dos, el que va al estadio el domingo con un pendrive y sintoniza la emisora que más les guste, o con una radio a pilas, fusionando la nueva y la vieja escuela.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;El que se junta en una fiesta con amigos y se aparta del mundo conversando sobre equipos y futbolistas de otras tierras y otros tiempos, el que juega su propia final de libertadores una vez a la semana en una cancha de cemento con 9 amigos más, el que entró transpirado a clases después de jugarse un clásico en el recreo. Todo esto va directo a los que hicieron paredes con cunetas y les anularon goles por “manol” o “altura”, para los que el mundo se les venía encima mientras elegían entre “gol o penal”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;"  lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;"  lang="ES-TRAD"&gt;A ti que discutes si Colo-Colo 73 retrasó la llegada del Golpe, si la unificación de Alemania tuvo algo que ver con la final del Mundial de Italia 90 o si Argentina ganó el Mundial de 1978&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;con los goles de su Junta Militar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;"  lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;"  lang="ES-TRAD"&gt;Para ti que crees que el fútbol explica un cúmulo de relaciones humanas con repercusiones políticas y sociales, o tú, el que simplemente, sin complejizar tantos tus placeres, siente que el juego de la pelotita de treinta y dos cascos es lo más lindo existe...&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=lwYZTlHVTb0"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0); font-weight: bold;"&gt;La Vida y el Fútbol&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2606616154437712621-8176695463745662074?l=tintapapelypelota.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tintapapelypelota.blogspot.com/feeds/8176695463745662074/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://tintapapelypelota.blogspot.com/2010/02/de-tinta-de-papel-y-de-pelota.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2606616154437712621/posts/default/8176695463745662074'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2606616154437712621/posts/default/8176695463745662074'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tintapapelypelota.blogspot.com/2010/02/de-tinta-de-papel-y-de-pelota.html' title='De tinta, de Papel y de Pelota'/><author><name>cabezadebalón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00326175386725217807</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='26' src='http://2.bp.blogspot.com/_MJLxfVZRbdQ/Sz0quRy5CnI/AAAAAAAAABY/WhZk0IMmk7g/S220/B473.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_MJLxfVZRbdQ/S3y4OUdgdHI/AAAAAAAAAEQ/x0EX9D25hos/s72-c/chile62_fifa_441_1182_full-lnd%5B1%5D.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2606616154437712621.post-3433457296180104719</id><published>2010-02-18T00:00:00.002-03:00</published><updated>2010-02-18T00:28:20.142-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mitad de Cancha (donde se piensa el fútbol):'/><title type='text'>Clubes Sociales y Deportivos.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_MJLxfVZRbdQ/S3yuOturYZI/AAAAAAAAAEA/Tl1VrBjFcJY/s1600-h/Sociedades+anonimas.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 320px; height: 254px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_MJLxfVZRbdQ/S3yuOturYZI/AAAAAAAAAEA/Tl1VrBjFcJY/s320/Sociedades+anonimas.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5439414017773494674" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Por  Fracchia...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=";font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;     La  asociación más directa que se hace de ellos, es principalmente a aquellos  de carácter más cercano, los que están en los barrios, cerca de nuestros  hogares, e incluso en ocasiones nos encontramos con más de uno en el  sector. Han sido el primer contacto con el espacio deportivo de parte  de muchos grandes futbolistas, sin embargo, en realidad ¿qué esconden  estos clubes sociales y deportivos? ¿Como los vemos normalmente? ¿Han  sido siempre iguales?&lt;/span&gt; &lt;p align="justify"&gt;      &lt;span style=";font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;Difícilmente  se puede entender el real alcance de estos clubes, pero vamos al génesis.  Los Clubes Sociales y Deportivos fueron concebidos en sus inicios como  grandes corporaciones que apuntaban al desarrollo de diversas actividades  deportivas, pero además tenían la gracia de configurarse como centros  de reunión social, donde cada día acudían personas interesadas en  desarrollar esas u otras actividades, o bien, acudían a la sede central  con el único objetivo de compartir con cercanos. Tales instituciones  se fueron configurando como el centro neurálgico de reunión, donde  la concentración de personas respondía más a la heterogeneidad que  identificaba a un determinado barrio, traspasando cualquier límite  de lo laboral, familiar o posición económica. Cada socio tenía su  visión acerca del club y la posibilidad de expresarla a través de  la existencia de la libre opinión, traduciéndose en el acto de votar  cuando la situación se suscitaba. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;      &lt;span style=";font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;Era  el lugar de encuentro social más valorado y querido,  donde se  creaban historias de diversas índoles, cada encuentro, festejo, premiación  o reunión era única,  tenía cosas distintas y eran bien valoradas  por los socios y el entorno cercano. Los quermes eran la herramienta  más utilizada para reunir fondos extras cuando las cuotas de los socios  no alcanzaban para cubrir los gastos del club, aunque también muchas  veces fue creado como un espacio para la distracción y goce de socios  e invitados. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;No cabe duda de que  existe un apego emocional a estos clubes, que en ocasiones escapa de  toda racionalidad. La gente iba a estos lugares a juntarse con otros,  a compartir con sus amistades, algunos acudían casi por inercia al  club, otros dejaban espacios en sus agendas para darse una vuelta por  el lugar. Muchos clubes, a través de sus disciplinas y el mismo sistema  de organización, propiciaban fuentes laborales, donde los empleados  también eran socios, e incluso en algunos casos, y durante sus años  de mayor apogeo, se incursionó en la fabricación de objetos. En estos  lugares mucha gente fue feliz y se sentía &lt;b&gt;única&lt;/b&gt; e &lt;b&gt;importante. &lt;/b&gt; Todo problema fuera del club quedaba ahí, porque en ese espacio cada  persona experimentaba un sinfín de sentimientos, y todo eso hacía  que aquella situación no fuese   simplemente “otra cosa más en la  vida”. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;     &lt;span style=";font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;Pertenecer  a un club social y deportivo lo era todo, aún más cuando se le nombraba  a uno como socio vitalicio. Esa experiencia de &lt;b&gt;sentirse parte&lt;/b&gt;  fue lo que marcó fuertemente este tipo de organismos. Además, hay  que considerar que muchos clubes sociales y deportivos excedían sus  límites geográficos y culturales, teniendo simpatizantes externos  e integrando a personas de otras zonas. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;      &lt;span style=";font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;Ahora  bien, hay que entender que tales clubes se complejizan aún más cuando  lo material ha traspasado las fronteras, ocupando incluso aquellos espacios  tan singulares, transformándolos. Lugares que en su momento fueron  únicos, en donde cada semana se vibraba con cada hecho que envolvía  al club y en donde los grupos de socios decidían abierta y simétricamente  los destinos de su organización. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;     &lt;span style=";font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;¿Seguirán  siendo todas las instituciones, concebidas en sus inicios como clubes  sociales y deportivos, aún clubes con esas características? Claramente  es algo impensado. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;     &lt;span style=";font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;Tal  afirmación es una realidad, y para hacer la respuesta más asertiva  miremos el caso de Colo-Colo. Concebido como un club social y deportivo,  creado por un grupo de descolgados de Deportes Magallanes y cuya disciplina  única, aunque se fue ampliando a lo largo de los años, fue el fútbol,  donde ser socio era una gran responsabilidad, porque pasaban por ellos  las decisiones trascendentes de la organización, siendo un orgullo  y el anhelo de muchas generaciones el pertenecer a él. Aquel acto de  creación y consolidación se hizo bajo un costo no menor, hubo sudor  y lágrimas, pero también alegrías y júbilo, existiendo quienes dedicaron  toda una vida a la institución. Ejemplos hay muchos, pero eso ya pasó,  y los que fueron momentos de gloria, ya no existen. Ahora tales clubes  son sólo recuerdos y las decisiones son espacios para pocos, donde  la disciplina deportiva casi única es el fútbol, y digo casi única  porque prefiero pensar que existen aún lugares en donde se practican  otro tipo de actividades. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;     &lt;span style=";font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;Las  grandes organizaciones deportivas y sociales dejaron de ser tales, atrás  quedaron esos momentos y espacios de reunión social, ahora se han transformado  en un simple negocio, donde los beneficiados son pocos. Las reuniones  de socios son para tomar decisiones parciales y no se asemejan en nada  a las de antaño, son encuentros impersonalizados y responden más a  las necesidades que surgen de la contingencia. De los clubes sociales  y deportivos que aún existen, muchos lo son sólo de un modo figurativo  y nominativo, pues han perdido sus características esenciales y  su  carácter de corporación, por lo que ya nada es lo que era.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;      &lt;span style=";font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;Una  visión llena de complejidades y que representa a través de hechos  concretos la situación de estas organizaciones, mirándolas claramente  de un modo transversal, es  la película dirigida por Juan José  Campanella y protagonizada por Ricardo Darín: “Luna de Avellaneda”.  Esta nos invita a ver los Clubes Sociales y Deportivos desde este punto  nostálgico, que se enclava en lo profundo de quienes miran con recelo  aquellos años,  y que tiene relación con los cambios que han  sufrido. Lo que intenta el film, es llegar a las fibras de quienes valoran  esas organizaciones, e invita a ser parte del sentimiento colectivo  de sus protagonistas por salvaguardar los intereses del club y   de las antiguas generaciones. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;     &lt;span style=";font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;Es  la historia de un emblemático club de un barrio en la Argentina, que  ha vivido, en el pasado, una época de esplendor y que en la actualidad  se encuentra inmerso en una crisis que pone en peligro su existencia.  Aquí se muestra como han cambiado los clubes sociales y deportivos  y cómo han sucumbido a los intereses de la banca, de una manera particular  y tal como sucede en algunos de los casos de clubes chilenos...&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2606616154437712621-3433457296180104719?l=tintapapelypelota.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tintapapelypelota.blogspot.com/feeds/3433457296180104719/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://tintapapelypelota.blogspot.com/2010/02/clubes-sociales-y-deportivos_18.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2606616154437712621/posts/default/3433457296180104719'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2606616154437712621/posts/default/3433457296180104719'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tintapapelypelota.blogspot.com/2010/02/clubes-sociales-y-deportivos_18.html' title='Clubes Sociales y Deportivos.'/><author><name>cabezadebalón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00326175386725217807</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='26' src='http://2.bp.blogspot.com/_MJLxfVZRbdQ/Sz0quRy5CnI/AAAAAAAAABY/WhZk0IMmk7g/S220/B473.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_MJLxfVZRbdQ/S3yuOturYZI/AAAAAAAAAEA/Tl1VrBjFcJY/s72-c/Sociedades+anonimas.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2606616154437712621.post-3743255823837846220</id><published>2010-02-17T23:54:00.012-03:00</published><updated>2010-02-18T00:35:44.581-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Letras'/><title type='text'>Mala Racha</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_MJLxfVZRbdQ/S3ysZ9af0JI/AAAAAAAAAD4/Yx1e34DEKJo/s1600-h/circo-romano.jpg"&gt;l&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 320px; height: 282px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_MJLxfVZRbdQ/S3ysZ9af0JI/AAAAAAAAAD4/Yx1e34DEKJo/s320/circo-romano.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5439412011939123346" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Por O.  Lee Chong...&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:Courier New;font-size:100%;"  &gt;&lt;i&gt;¿Que si estoy  tranquilo con mi momento?… ¿Tranquilo?  …Claro, tengo la confianza de mis compañeros, del técnico, de los  dirigentes, entre todos, con mucho trabajo, vamos a salir de este mal  momento. &lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:Courier New;font-size:100%;"  &gt;&lt;i&gt;¿Que si no  me preocupa la posibilidad de quedar afuera de las próximas nominas  de la selección?...  ¿Preocupación? yo solo trabajo día a día,  cualquier jugador sueña con estar defendiendo a su país, y si tengo  la oportunidad de hacerlo me voy a esforzar al máximo por cumplir de  la mejor manera. &lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:Courier New;font-size:100%;"  &gt;&lt;i&gt;¿Que con el  momento que estoy pasando se han caído algunas ofertas desde el extranjero?…   ¿Extranjero? Si yo estoy tan tranquilo jugando acá, trabajando día  a día y si llega una buena oferta habrá  que estudiarla con mi representante, pero mi presente está  aquí, me debo a esta gente, y debemos trabajar todos juntos para sacar  esto adelante.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:Courier New;font-size:100%;"  &gt;Habían sido semanas  complicadas. Mi papá y su enfermedad, mi hermana y el idiota de  su marido que cree que soy una especie de banco solidario, Marta y su  odio por todo esto. Ella, sus miradas, su tiempo libre. Sus ganas diarias  de dejar todo. Su incontrolable curiosidad de mirar la prensa, los titulares  de los peores diarios, los programas de medio día de la más baja calaña.  Siempre admiré que no le llamara la atención ser parte de todos aquellos  sub - mundos que acompañan mi trabajo, pero, claro, odio que de alguna  manera controlen su vida.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:Courier New;font-size:100%;"  &gt;Así llegué  a la peor de las rachas. Semanas malas, partidos peores, días que quería  que se acabaran rápido. Pocas habilitaciones, nada de goles, reducción  dramática de los aplausos, apoyo de los compañeros, paciencia del  profe. Miradas hostiles que a la larga se fueron transformando en suaves  pifias que bajaban desde varios lados. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:Courier New;font-size:100%;"  &gt;Yo había crecido  en ese estadio. Viendo los partidos del primer equipo, jugando de preliminar,  imaginándome en cada momento que estaba en el centro de la cancha envuelto  en los aplausos de la gente. Siendo el protagonista de una película  que yo mismo había escrito. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:Courier New;font-size:100%;"  &gt;Tal vez todo hubiese  pasado más desapercibido si hubiésemos ganado los partidos, yo igual  podría haber andado mal, quizás los goles no llegaran, pero los triunfos  siempre dejan tranquila a la gente… al tablonaje, a la masa sin rostro  ni colores propios, sin voz perceptible. Un ejercito de insatisfechos  crónicos. ¿No rieron la última vez que hice un gol? ¿No abrazaron  acaso a quienes tenían al lado? ¿No les compraron una camiseta con  mi nombre a sus hijos?  Ahora todo daba lo mismo, ahora todo parece  que había pasado sólo en mi cabeza. Los recuerdos eran una especie  de ejercicio imaginativo, y las fotos un simple comic creado por alguien  que ya ni si quiera me importa. Y ellos, allá arriba, mirándome, siendo  jueces en un litigio que dura toda mi vida útil, vendiendo su cariño  y sus emociones como la puta más barata, cerrando los ojos y abriendo  las piernas al primero que te muestre un par de billetes en forma de  gol. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:Courier New;font-size:100%;"  &gt;Aplausos, ridículo. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:Courier New;font-size:100%;"  &gt;Héroes, patético. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:Courier New;font-size:100%;"  &gt;Ídolos, estúpidos  que se creen el cuento. Idiotas que se visten con la hipocresía de  los que más ganan con este trabajo. Una carpa enorme donde entramos  todos, donde cada cual se cree domador de fieras, pero donde en verdad  desfilamos intentando hacer reír al resto, tratando que no se nos corra  el maquillaje o se nos caiga la peluca, haciendo piruetas para ver quién  trae más agua al molino del jefe.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:Courier New;font-size:100%;"  &gt;¡Dar la cara,  responder, rendir cuentas! ¡¿A quién maté?! ¡¿Qué códigos de  guerra violé?! ¿me pueden decir acaso donde está la chica de la relación  incestuosa que al parecer tuve? Odio en lo ojos que me clavan, rencor  en las palabras que me apuñalan. Y si ayer, ¿que no se acuerdan de  ayer?…  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:Courier New;font-size:100%;"  &gt;¿Y mi cabeza?   dando votes, ¿y mi vida? dependiendo de miles que no la conocen, que  nunca vi y que nunca me vieron. Que no saben de la infancia, de los  años, de los viejos… de los viejos, de los viejos. De Marta, ella  en casa, viendo todo: mis fracasos juntos, mis lágrimas en forma de  optimismo, mi despecho y su pena &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:Courier New;font-size:100%;"  &gt;Crecí en  este estadio. Un hotel de medio pelo, y en cada cuarto una pareja, y  a tu lado, el enemigo, y en el hall, un señor de zapatos blancos. Un  catálogo en sus manos. Antes, un estadio. Antes, los aplausos. Antes,  unos cuantos partidos  no eran el verdugo de los promotores part-time  que ahora somos.          &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:Courier New;font-size:100%;"  &gt;   &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:Courier New;font-size:100%;"  &gt;Y hoy… y ahora,  empezando a reunir las palabras para responder con obviedades las preguntas  que cientos de veces ya me habían hecho antes. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:Courier New;font-size:100%;"  &gt;¿Tranquilo? como  voy a estar tranquilo, idiota, con la basura de campaña que estoy haciendo.  ¿Preocupado? obvio que estoy preocupado, no duermo bien hace semanas,  y la única certeza que tengo es que como estoy jugando no me llaman  más a la selección en un buen tiempo. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:Courier New;font-size:100%;"  &gt;¿Extranjero? Anda  a preguntar huevas  a otra parte, tonto saco de huevas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:Courier New;font-size:100%;"  &gt;&lt;i&gt;¿Que si estoy  tranquilo con mi momento?… ¿Tranquilo?  …Claro, tengo la confianza de mis compañeros, del técnico, de los  dirigentes, entre todos, con mucho trabajo, vamos a salir de este mal  momento. &lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:Courier New;font-size:100%;"  &gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2606616154437712621-3743255823837846220?l=tintapapelypelota.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tintapapelypelota.blogspot.com/feeds/3743255823837846220/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://tintapapelypelota.blogspot.com/2010/02/mala-racha_17.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2606616154437712621/posts/default/3743255823837846220'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2606616154437712621/posts/default/3743255823837846220'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tintapapelypelota.blogspot.com/2010/02/mala-racha_17.html' title='Mala Racha'/><author><name>cabezadebalón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00326175386725217807</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='26' src='http://2.bp.blogspot.com/_MJLxfVZRbdQ/Sz0quRy5CnI/AAAAAAAAABY/WhZk0IMmk7g/S220/B473.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_MJLxfVZRbdQ/S3ysZ9af0JI/AAAAAAAAAD4/Yx1e34DEKJo/s72-c/circo-romano.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2606616154437712621.post-620910414090104906</id><published>2010-02-17T23:46:00.005-03:00</published><updated>2010-02-18T00:27:12.327-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Revista Estadio'/><title type='text'>Hay Clásicos y Clásicos...</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_MJLxfVZRbdQ/S3yrWAkDPnI/AAAAAAAAADw/_UJTwuukFzo/s1600-h/200px-WanderersEverton1925.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 200px; height: 225px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_MJLxfVZRbdQ/S3yrWAkDPnI/AAAAAAAAADw/_UJTwuukFzo/s320/200px-WanderersEverton1925.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5439410844553395826" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Por  Fracchia...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=";font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;No  es un hecho menor que los clásicos hayan pasado de ser grandes espectáculos  deportivos y culturales que sobrepasaban las líneas laterales y los  banderines de las esquinas, a juegos futbolísticos limitados sólo  al balón y a las acciones de personajes que no son capaces siquiera  de ver el partido durante los 90 minutos. Podríamos ahorrarnos mil  palabras y remitirnos a esto último, pero para qué, cuál es el fin  de referirse siempre a lo mismo y darle tribuna a tales acontecimientos  y personajes. Mejor sería recordar aquellos momentos que marcan los  capítulos más alegres del fútbol criollo, y, tal vez, hasta nos quedaría  por pensar que el olvido está lleno de memorias. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;      &lt;span style=";font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;En  los tiempos de Fernando Riera, Roldan, Robledo, Ibáñez y tantos otros,  los clásicos se vivían de otra forma.  Las escasas micros existentes  iban llenas de gente con dirección a las pocas canchas que habían,  que con el tiempo se trasladaron a Maratón con Grecia, en donde viajaban  las parcialidades de los dos equipos que horas más tardes disputarían  el pleito. Los emporios y bazares abiertos para atender al público  que se agolpaba para matar la sed, o el hambre con panes con pernil  como fieles acompañantes de los partidos. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;Los espectadores eran  otros, y no eran precisamente familias, porque nunca he creído que  las familias vayan al estadio, ni siquiera en aquellos tiempos, más  bien creo que es una escusa empleada para disfrazar la poca cultura  deportiva de nuestro país, si no que iban aquellos que utilizaban parte  de su  tiempo  de día domingo para distraerse, disfrutar  de los espectáculos y compartir con otros. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;Estos encuentros eran   entre otros actores  protagónicos. Los equipos estudiantiles eran los  que atraían a más público a la gradas,  por lo que sus confrontaciones  eran un clásico tanto en la cacha como fuera de ella. Como no aludir,  algo que los hinchas más longevos sin duda aún recuerdan, el 5-3 en  la final de 1962 entre las dos Universidades, en un partido inolvidable  y sin duda uno de los mejores clásicos jugados. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;Pero en aquellos momentos,  no solo se brindaba espectáculos en lo futbolístico, sino que los  asistentes, en especial los estudiantes de las escuelas superiores a  las que representaban estos cuadros, hacían su propio show, así por  ejemplo, los hinchas azules se burlaban de la otra fanaticada quemando  a un angelito en la galería, aunque este hecho casi termina en catástrofe.  O cuando un hincha de la Universidad de Chile disfrazado de diablo le  dio una verdadera  paliza a un angelito fanático del cuadro cruzado  luego de que anotaran un gol, aunque después del empate se repite la  historia pero en pies del ángel.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;Los clásicos con esas  características han perdido lucidez y sus propias particularidades,  por muchos factores que no valen la pena mencionar, así como también  a los equipos en cancha. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;      &lt;span style=";font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;Los  clásicos ahora son protagonizados por otros conjuntos, con pocos espectadores  en las tribunas y ambientes hostiles en las previas de tales encuentros,  olvidándonos de aquellos viajes en la locomoción colectiva, de la  reunión en el bazar de la esquina y tantas otras cosas que hacían  de estos partidos una fiesta.  Se introdujo un nuevo equipo debido a  la popularidad que alcanzó, transformándose claramente en un nuevo  participante de los llamados clásicos a nivel nacional. Pero más nos  vale  no detenerse en esto, sino que mejor recordar aquellos pasajes  futbolísticos que no pueden olvidarse.   &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;Anécdotas tan llamativas  como fue ver a Pellegrini, defensa de Universidad de Chile,  jugando  como centro delantero Universitario debido a la marca personal que Santibáñez  le exigió realizar, al otrora goleador y figura del balón pie nacional,  Carlos Caszely; del celebrado gol de este último esquivando al arquero  rival en un clásico, entrando al arco y corriendo con los brazos en  alto, imagen que luego repetiría Gamboa en un gol a aquel Colo - Colo;  o el 3-2 de Universidad Católica sobre el elenco azul, rompiendo la  paternidad que se arrastraba por varios años, resultado que por lo  demás fue bastante celebrado por la parcialidad cruzada.  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;Cómo no mencionar  el hecho contemporáneo tal vez más recordado y llamativo de los clásicos,  aquel protagonizado  por Marcelo “el cabezón” Espina, quién, al    marcar de tiro libre, se dirigió  a la esquina más cercana y sacó  el banderín del corner, poniendo su camiseta en el  y  corriendo  por la pista de recortan del Estadio Nacional alzándola como una bandera,  imagen luego repetida en otro partido  por Víctor Hugo Castañeda  tras convertirle un penal al cuadro blanco y negro. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;      &lt;span style=";font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;Tantas  cosas que pasan en un clásico, cada uno se vive de forma distinta,  cada hincha en su espacio lo dimensiona, disfruta y siente a su manera.  Sin dudas el día de un clásico es distinto al del resto de la semana,  ese día la aguja del dial no aguanta tanta vibración, los gritos de  gol son más fuertes, debe ser el momento en donde más se acuerdan  de  las madres de jugadores, árbitros y los mismos espectadores.  Son momentos que muchas veces marcan el fin de la semana y el comienzo  de la siguiente,  aquí los nervios y ansiedad se apoderan de quienes  gustan del fútbol porque saben que  son de pronóstico incierto.  Tantas palabras quedarán cortas para hablar de los clásicos, palabras  que no alcanzan, y que incluso a veces sobran, porque, además,    hay clásicos y clásicos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2606616154437712621-620910414090104906?l=tintapapelypelota.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tintapapelypelota.blogspot.com/feeds/620910414090104906/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://tintapapelypelota.blogspot.com/2010/02/hay-clasicos-y-clasicos.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2606616154437712621/posts/default/620910414090104906'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2606616154437712621/posts/default/620910414090104906'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tintapapelypelota.blogspot.com/2010/02/hay-clasicos-y-clasicos.html' title='Hay Clásicos y Clásicos...'/><author><name>cabezadebalón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00326175386725217807</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='26' src='http://2.bp.blogspot.com/_MJLxfVZRbdQ/Sz0quRy5CnI/AAAAAAAAABY/WhZk0IMmk7g/S220/B473.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_MJLxfVZRbdQ/S3yrWAkDPnI/AAAAAAAAADw/_UJTwuukFzo/s72-c/200px-WanderersEverton1925.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2606616154437712621.post-8965445421330528742</id><published>2010-02-17T23:42:00.011-03:00</published><updated>2010-02-18T00:36:19.295-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Letras'/><title type='text'>El dirigente número 12</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_MJLxfVZRbdQ/S3ypjCsjKHI/AAAAAAAAADo/Nt75zmpzKC4/s1600-h/tu-sombra-es-mi-sombra.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 307px; height: 320px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_MJLxfVZRbdQ/S3ypjCsjKHI/AAAAAAAAADo/Nt75zmpzKC4/s320/tu-sombra-es-mi-sombra.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5439408869440956530" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=";font-family:Courier New;font-size:100%;"  &gt;Por O. Lee Chong...&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;p style="text-align: center;"&gt;&lt;span style=";font-family:Courier New;font-size:100%;"  &gt;I&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:Courier New;font-size:100%;"  &gt;Reconozco que había  escuchado varias veces este tipo de cosas. Risas nerviosas, compañeros  que se alejaban para contestar el celular, golpes en las espaldas, palmadas  paternales en la cabeza. Situaciones que uno sabe que están aquí,  que creció viéndolas… pero hasta cierto punto. Hasta un límite  determinado y claro. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:Courier New;font-size:100%;"  &gt;Ese día no contesté  el celular de inmediato. Tenía la costumbre de no mirar la pequeña  pantalla y ver quien me estaba llamando. Pero, por algún motivo, en  ese momento miré, y por varios segundos dejé que sonara pensando de  quién podía ser ese número desconocido. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;ul type="DISC"&gt;&lt;li&gt;&lt;span style=";font-family:Courier New;font-size:100%;"  &gt;&lt;i&gt;Manuel González    -&lt;/i&gt; dijo la voz al otro lado del teléfono. - ¿&lt;i&gt;Cómo estás?&lt;/i&gt; &lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style=";font-family:Courier New;font-size:100%;"  &gt;“Bien, pero, ¿con    quién hablo?” - contesté un tanto cortante. &lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style=";font-family:Courier New;font-size:100%;"  &gt;&lt;i&gt;Hablamos ayer&lt;/i&gt;    - me respondió. Si yo no fui amistoso, la persona que me hablaba derechamente    era pedante. &lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style=";font-family:Courier New;font-size:100%;"  &gt;“Ayer hablé con varias    personas” - le dije, entrando completamente en el juego. &lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style=";font-family:Courier New;font-size:100%;"  &gt;&lt;i&gt;Manuel,    lo que necesito es continuar una conversación que empezamos ayer&lt;/i&gt;. &lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:Courier New;font-size:100%;"  &gt;Ahí me detuve  a pensar, me molestaba la forma en que me hablaban, pero quería saber  quién podía tener la autoridad para hacerlo y además establecer cosas  pendientes entre nosotros. ¿Mi representante? Él suele ser más directo,  siempre arrancando de los segundos, todo rápido, cientos de idiotas  como yo en sus manos y esperando ¿Un amigo? No, ellos llaman a la casa,  hablan con Marta, me ven en otros lados ¿Un dirigente? Nada, pueden  venir a los entrenamientos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:Courier New;font-size:100%;"  &gt;&lt;i&gt;“Manuel, ayer  nos acercamos a hablar contigo, porque estamos preocupados, hue’on”&lt;/i&gt;  - ¿Hue’on? ¿Preocupados? A ver, estoy terminando el entrenamiento,  todos mis compañeros están acá. ¿Quién quiere hablar conmigo en  ese tono? espero que sea un amigo.- “&lt;i&gt;Ayer te lo dijimos un poco,  no podíamos hablar con toda confianza porque estaban los otros chicos,  porque después de los entrenamientos llega la prensa, por eso mismo  no fuimos hoy día…” -&lt;/i&gt; …ahí puse la pelota contra el piso  y dije - “Para un poco, no sé con quién estoy hablando, quién eres”  -  “…&lt;i&gt;Manuel ¿te acuerdas  con quién hablaste ayer después del entrenamiento?”&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:Courier New;font-size:100%;"  &gt;Corté. Llamaron  otra vez. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:Courier New;font-size:100%;"  &gt;Mientras sonaba  mi celular todo fue más claro. Risas nerviosas,  golpes en las  espaldas, palmadas paternales en la cabeza. Y ahora, yo, alejándome  de mis compañeros para contestar mi celular.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:Courier New;font-size:100%;"  &gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;ul type="DISC"&gt;&lt;li&gt;&lt;span style=";font-family:Courier New;font-size:100%;"  &gt;“¿Cómo conseguiste    mi número?” &lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style=";font-family:Courier New;font-size:100%;"  &gt;&lt;i&gt;Da lo mismo, lo que    quiero es que nos juntemos a conversar, ahora puedo ir al estadio&lt;/i&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style=";font-family:Courier New;font-size:100%;"  &gt;“No. Yo no puedo,    pero, respóndeme, ¿cómo conseguiste mi celular”?&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style=";font-family:Courier New;font-size:100%;"  &gt;&lt;i&gt;A mí lo que me interesa    es otra cosa, estamos llegando al estadio, ahora. Te vamos a esperar    afuera de los camarines. Tú no quisiste juntarte con nosotros en el    centro. Así que vamos a tener que ir. &lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:Courier New;font-size:100%;"  &gt;“¡¿Tener que  ir?!” Traté de calmarme, traté de establecer en mi cabeza la idea  de una conversación amistosa con un grupo de hinchas, nada más. Un  saludo en un momento difícil. …Yo sabía que estaba creando una gran  mentira dentro de mí. Sabía lo que venía, estaba imaginado ya los  golpes en la espalda, las palmadas paternales en la cabeza. ¿Por qué  mierda ayer no había entendido bien la situación? claro, siempre hay  gente al terminar el entrenamiento, siempre saludan, siempre quieren  autógrafos. Pero ayer, especialmente, ese par siguiéndome, pasando  por delante de los guardias como si nada, como si también jugaran,  como si un hermano suyo estuviese en el camarín, ni siquiera pidieron  permiso.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:Courier New;font-size:100%;"  &gt;Si llegaba al auto  y me subía, nadie iba a poder hacerme detener, menos abrir una puerta.  Yo no quería hablar con ellos y punto. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:Courier New;font-size:100%;"  &gt;&lt;i&gt;-  Manuel&lt;/i&gt;. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:Courier New;font-size:100%;"  &gt;Mierda, justo antes  de subirme aparecen estos vagos. ¿“&lt;i&gt;Vamos a alguna parte o hablamos  acá mismo”? - &lt;/i&gt;No entendía la pedantería, no comprendía la  autoridad, no me entraba que ellos me pusieran opciones. Yo no los conocía,  apenas sabía quiénes eran, pero estaban allí, delante mío, al lado  de mi auto, exigiendo con eufemismos encerrarme en algún lado y decirme  unas cuantas cosas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:Courier New;font-size:100%;"  &gt;El más alto iba  vestido con nuestra ropa de entrenamiento, el otro, el que tenía más  autoridad, llevaba una polera negra y jeans. Ambos tenían puestos lentes  oscuros, iguales, muy negros, a pesar de que ese día no había sol.  Cada cierto tiempo se interrumpían para contestar llamadas, algunas  de las cuales justamente tenían que ver conmigo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:Courier New;font-size:100%;"  &gt;El más alto tenía  el pelo largo, y lo llevaba recogido. El líder de ambos lo usaba corto,  y su barba de unos cuantos días disimulaba una pequeña cicatriz en  el mentón. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:Courier New;font-size:100%;"  &gt;&lt;i&gt;-  “El problema, hue’on, es que ustedes no están metiendo todo lo  que hay que meter. Ustedes tienen que entender  donde están, porque no están en cualquier parte, y parece que no  se dan cuenta. ¿Me entedís?... no se dan cuenta. &lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:Courier New;font-size:100%;"  &gt;&lt;i&gt;Nosotros te  pagamos el sueldo ¿Quién creís que viene al estadio?   ¿Quién creís vos que compra las entradas? Vos te debís a nosotros,  hue’on, nosotros necesitamos más respeto…  ¿Tú creí’s? dime una cosa, de verdad,  ¿vos crei’s que nosotros somos hueones?  ¿crei’s que andamos a la siga de ustedes como pendejos, como cabros  culia’os chicos? no po hue’on.  Métete en la cabeza que nosotros estamos aquí  desde antes que vos, y que cuando vos te va’i nosotros vamos a seguir  aquí, y que mientras vos esti’s aquí, si querí’s estar bien,  teni’s que estar bien con nosotros…”&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:Courier New;font-size:100%;"  &gt;Un breve silencio  en que aproveché de pensar si lo mejor era tratar de convertir el monólogo  en conversación o salir lo más rápido posible del momento desagradable.  Ellos se miraron, hicieron un gesto casi imperceptible y cada uno retomó  su rol sin el más mínimo problema.&lt;i&gt;   &lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;ul type="DISC"&gt;&lt;li&gt;&lt;span style=";font-family:Courier New;font-size:100%;"  &gt;&lt;i&gt;“¿No te gusta    salir en la tele, hue’on? ¿No te gusta salir en las noticias?    ¿No les gusta comerse  a las minas ricas que    se comen?” “¿Sabis desde cuando no te hemos visto meter como deberia’i?    …ustedes creen que somos hueones… vos esta’i así    desde que te empezaron  a mirar de afuera,    de México, de Argentina. Preocúpate de    éste equipo,  de éste club. Preocúpate de nosotros, porque somos    nosotros los que te pagamos el sueldo, somos nosotros los que todos    los domingos pagamos la entrada… Tenis que tener respeto, por nosotros,    por el equipo, por todos los que te vestimos. Juega, conchetumadre,    eso teni’s que hacer, jugar y no preocuparte de    huevás. ¿Estamos?”&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;span style=";font-family:Courier New;font-size:100%;"  &gt;II&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:Courier New;font-size:100%;"  &gt;Mientras manejaba  no sabía qué pensar. Lo primero que hice fue ir a comprarme un nuevo  celular. Estaba avergonzado y preocupado. No quería tener miedo. En  ese  momento envidié la claridad con que hablaban esos tipos,  daba lo mismo lo que dijeran, sabían tan perfectamente qué decir y  como hacerlo que era admirable. Sentado en mi auto lo repasé mentalmente  una vez más, frente a mí “El ronco” y el “Leo”. Dos de los  cuatro líderes que tenía la barra brava de mi equipo, parados mirándome  a la cara sin sonreír ni una vez durante todo el rato que estuvimos  juntos. Uno de ellos hablando sin parar, el otro, contestaba el celular  propio y el de su compañero, acercándose cada vez más a mí, parándose  a mi lado, mirando por la puerta hacia fuera del camarín donde estábamos  y volviendo a caminar alrededor mío. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:Courier New;font-size:100%;"  &gt;Yo manejaba pensando.  Las opciones eran claras: o asumía que toda esta basura era parte del  trabajo que estaba haciendo, una pequeña fracción implícita, un poco  camuflada, pero intensa, o un incidente inaceptable que no debía repetirse  por nada del mundo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:Courier New;font-size:100%;"  &gt;Volví a concentrarme  en el recuerdo fresco de algunos minutos atrás. Mientras “el Ronco”  hablaba, el “Leo” hacía gestos con la cara, de aprobación, de  lamento o de falsa inocencia. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:Courier New;font-size:100%;"  &gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;ul type="DISC"&gt;&lt;li&gt;&lt;span style=";font-family:Courier New;font-size:100%;"  &gt;¿&lt;i&gt;Sabi’s tú    cuanto gana un hincha del equipo? ¿Sabi’s tú    lo que hay que invertir pa’ venir a verte perder y correr poco?    ¿O tú creis que las bengalas, los bombos, los viajes los regalan?    ¿Ha’i pensado cual es la diferencia entre tu sueldo y el sueldo de    un trabajador promedio? y te queja’i, y deci’s que trabaja’i harto.    ¿Y nosotros? tenemos que andar poniendo plata del bolsillo    pa’ los viajes, pa’ comprar todas las entradas, pa’ los lienzos,    pa’ las banderas. ¿No les gustó    acaso la bandera gigante? Eso cuesta, cuesta plata.    Y a ti te pagan. Ustedes tienen que asumir lo que pasa, no hacerse los    hueones, porque, claro, ahí en los autos caros que tienen, o encerrados    en los vip de las discos con minas no se ve la vida, ahí    no se nota como es la realidad. &lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:Courier New;font-size:100%;"  &gt;En ese momento  me acordé de mi esposa, la vi en la casa, sola, imaginándose  mil cosas, quinientas reales y quinientas producto de su inseguridad.  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;ul type="DISC"&gt;&lt;li&gt;&lt;span style=";font-family:Courier New;font-size:100%;"  &gt;&lt;i&gt;…Si vos querís    irte del club, ándate. Pero no jugi’s a medias, no jugi’s como    estai jugando...” “…Mira, a ver. Tú    soy piola,  es verdad, pero nosotros dos tampoco somos como el    resto, aquí no estai hablando con analfabetos ni gente hue’ona. Aquí    estai hablando con personas con estudios, con gente titulada    ¿sabí’s lo que es una universidad? no poh, no sabi’s, porque toda    tu vida lo que hay hecho es correr encima del pasto, igual que una vaca.    Ustedes dependen de nosotros, así    que tienen la obligación de ayudarnos. Tienen dos obligaciones, mojar    la camiseta, meter todo en la cancha y ayudarnos. Porque al final    es un círculo, el hincha compra la entrada, los viste y les da de comer    a ustedes, y si ustedes nos apoyan, al final esa misma plata va pa’    ustedes…” “…Nosotros no olvidamos, nunca nos olvidamos    cuando nos hacen favores, siempre vamos a tratar bien a los    jugadores que traten bien a la hinchada…”    “…Pregúntales a tus amigos, pregúntale al resto del equipo.    Pregúntale al Soto, al “tiza”,    o al Gómez. Ellos saben como funciona esto, y saben como nos portamos      con los que se portan bien con nosotros...”&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:Courier New;font-size:100%;"  &gt;Me acordé de las  canciones y los aplausos. Me acordé que la mayoría de las veces, cuando  hay poca gente en el estadio y el murmullo desaparece, lo único que  se escucha es la barra, apoyando a los jugadores del equipo, cantando  la misma idea siempre. Pensé en las banderas y los nombres que se repiten.  Por último, me acordé del partido del domingo siguiente y de esa oferta  que mi representante sigue discutiendo y que si fuera por mí habría  aceptado hace tiempo, pero claro, con las comisiones la plata se hace  poco conveniente. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:Courier New;font-size:100%;"  &gt;&lt;i&gt;-“…Aquí  hay un solo hue’on contento con lo que está pasando, los mexicanos.  Y algunos dicen que tú también, porque así  como estay jugando baja tu precio, y si baja tu precio van  a llegar más ofertas. Teni’s que empezar a meter de verdad, a  jugártela toda hueon, a empezar a dar buenos  pases y a meter goles. Porque si no esta hue’a se va a poner pelu’a,  tu sabís que en la barra hay hueones flaites, hay  hueones malos, choros choros, en la barra hay locos que volvieron niñita  a otros hueones en la cana. Ten cuidado, es lo  único que te puedo decir...” “…Tu sabís como es la gente, nosotros  tocamos el bombo y todo el estadio nos sigue, cantan lo que nosotros  cantemos. Aplauden a los que nosotros  aplaudamos, y hacen mierda a los que nosotros nos queremos cagar...”  “¿Estamos? A portarse bien con la barra, el próximo miércoles  es el día de la cooperación, primero los llamamos y después venimos  y nos juntamos con ustedes de a uno. Y a meter, a  jugársela toda por la camiseta, es lo  único que pedimos, y unos golcitos… ha, ha…” &lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:Courier New;font-size:100%;"  &gt;Y ese golpe en  la espalda, esa palmada paternal en la cabeza que me hizo sentir como  un niño de cinco años frente a un tío que acababa de retarlo sin  que estuvieran sus papás presentes. Yo, parado ahí, cual hermano menor,  había escuchado todo lo que esos tipos me habían dicho, casi sin interrupciones  e intentando por todos los medios no expresar nada en mi cara.  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:Courier New;font-size:100%;"  &gt;Creo que pude hacer  que ellos no notaran lo pequeño que me sentía. Pero a la realidad  no podía engañarla, era urgente hacer algo, no podía dejar que me  manipularan de esa forma. Ya había sido un idiota completo parado ahí  como si mi papá me estuviera retando, ya sentía que había echo el  ridículo de mi vida dejando que ese par de huevones hablara sin parar  con propiedad sobre mí. ¡¿Qué derecho tenían de venir a exigirme  cosas?! ¡¿Con qué moral podían hablar cuando es uno el que le dedica  todos los días de la vida a sacar esto adelante?! ¿Qué se creían  ese par de flaites que no hacen más que vivir arrimados al club? &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="center"&gt;&lt;span style=";font-family:Courier New;font-size:100%;"  &gt;III&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:Courier New;font-size:100%;"  &gt;Detuve el auto  afuera del edificio que buscaba, en recepción había un panel enorme  con el logo corporativo de la empresa respectiva a cada piso, y al final,  en lo más alto, las oficinas de la firma que las  controlaba.      &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:Courier New;font-size:100%;"  &gt;El presidente del  directorio me había escuchado con tanta atención como había podido.  Se quedó en silencio, me miró serio. Luego se paró. “&lt;i&gt;Manuel,  es muy complicado lo que me estás contando. No hay mucho que yo pueda  hacer, más que pedirte que… - &lt;/i&gt; se acercó mirándome muy serio-  …no &lt;i&gt;perdamos perspectiva. Todos  tenemos que remar para el mismo lado, no tiene sentido que nos peleemos  entre nosotros. Lo que hay que hacer, es tratar de dejar a todas las  partes contentas. De alguna manera ellos son parte de todo esto. Esa  gente no controla al club, ni lo va a controlar. Quédate tranquilo.  Al club lo controlamos nosotros, los dirigentes. Al club lo controlo  yo que soy el presidente del directorio, al club y a todo lo que pasa  en el. ¿Estamos?  Lo único que puedo pedirte es… es que   mojes la camiseta, que metas, y que te portes bien con la barra”. &lt;/i&gt; Me miró sonriendo, me dio un golpe en la espalda y unas cuantas y suaves  palmadas paternales en la cabeza. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="center"&gt;&lt;span style=";font-family:Courier New;font-size:100%;"  &gt;IV&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:Courier New;font-size:100%;"  &gt;Salí de ahí  rápido. Solo quería volver a subirme a mi auto a pensar otra vez. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:Courier New;font-size:100%;"  &gt;Nuevamente me llamaban  por teléfono, era el mismo número de la mañana. Yo no iba a contestar,  pero de un momento a otro dejó de sonar. Estaba ya sentado frente al  volante, cuando un sonido raro me llamó la atención. Venía desde  ahí mismo dentro del auto. Seguí el sonido y llegué al asiento de  atrás, era mi celular nuevo, sin carga y en su caja cerrada. Sin haberle  entregado el número a nadie me estaban llamando. La empresa, pensé,  publicidad, servicios… no, está apagado, totalmente cerrado, en su  caja, no entendía qué pasaba. Lo tomé,  lo saqué de su paquete,  lo miré, conocí el número de inmediato &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;ul type="DISC"&gt;&lt;li&gt;&lt;span style=";font-family:Courier New;font-size:100%;"  &gt;¿Aló?&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style=";font-family:Courier New;font-size:100%;"  &gt;&lt;i&gt;Manuel, cómo estamos?.    ¿Nos vemos el miércoles entonces? Día de la cooperación… Hay que    portarse bien con la barra…&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:Courier New;font-size:100%;"  &gt;&lt;i&gt;               &lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2606616154437712621-8965445421330528742?l=tintapapelypelota.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tintapapelypelota.blogspot.com/feeds/8965445421330528742/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://tintapapelypelota.blogspot.com/2010/02/el-dirigente-numero-12.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2606616154437712621/posts/default/8965445421330528742'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2606616154437712621/posts/default/8965445421330528742'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tintapapelypelota.blogspot.com/2010/02/el-dirigente-numero-12.html' title='El dirigente número 12'/><author><name>cabezadebalón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00326175386725217807</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='26' src='http://2.bp.blogspot.com/_MJLxfVZRbdQ/Sz0quRy5CnI/AAAAAAAAABY/WhZk0IMmk7g/S220/B473.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_MJLxfVZRbdQ/S3ypjCsjKHI/AAAAAAAAADo/Nt75zmpzKC4/s72-c/tu-sombra-es-mi-sombra.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2606616154437712621.post-8669509289293074632</id><published>2010-02-17T23:36:00.007-03:00</published><updated>2010-03-20T22:23:53.377-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Revista Estadio'/><title type='text'>El Fútbol: historia, Identidades y Género  Clubes sociales y Deportivo</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_MJLxfVZRbdQ/S3yvNmnS0gI/AAAAAAAAAEI/XHhLLU0yiGA/s1600-h/futbol_para_mujer.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 320px; height: 313px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_MJLxfVZRbdQ/S3yvNmnS0gI/AAAAAAAAAEI/XHhLLU0yiGA/s320/futbol_para_mujer.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5439415098195235330" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;[Por Deux ex machine]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El fútbol, desde sus inicios, se nutrió de la identidad. Toda esa amalgama de sentimientos que les dan consistencia a los pueblos, y a la vez los diferencia de otros, fue siempre aprovechada por el fútbol. Fuere como escuela, fábrica, iglesia, barrio, ciudad o país, siempre en el campo de juego se posó en los pies de los jugadores algún sentimiento de pertenencia. Una abstracción que hacía que hasta la cancha se llevara un deseo mucho más complejo que el simple gusto por la victoria. Un motivo para ganar, mucho más trascendente que la demostración de superioridad física y deportiva. Durante algunos minutos se ponía en disputa el honor y la hombría, la superioridad de una empresa, la pureza de un credo religioso o la elevación de una raza por sobre otras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La defensa de factores extrafutbolísticos hizo del fútbol ese fenómeno tan particular que ahora es objeto de estudio y reflexión por parte de académicos, publicistas, economistas, empresarios y políticos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es más, la existencia de barreras sociales, de discordias y disputas, repercutían en el fútbol de una manera más que especial. Un partido era la circunstancia perfecta para el enfrentamiento. El futbolista representa al guerrero orgulloso que defiende los intereses, quizá etéreos, de un grupo que, a su vez, los apoya incondicionalmente. El hecho de haber fronteras posibilitaba la asociación del deporte con el ideal caballeresco, muy masculino, de velar por la integridad (aún cuando metafórica) de los que defiende.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante todo un siglo, sólo esto le bastó al fútbol para convertirse en el deporte más importante. El amor que su práctica y observación despertó en los hombres, el sentimiento de superioridad extrema que experimentaba el que vencía a su oponente, la fortaleza a la que se veían sometidos los rasgos identitarios de una cultura, se dan por causa de la elevación de los factores presentados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por lo mismo, la FIFA, desde su nacimiento en 1904, fue siempre fortificándose con las rivalidades. La creación de los Campeonatos Mundiales y su inconmensurable éxito, responden al traspaso de la trascendencia de las identidades y la defensa de ésta a un estadio de fútbol, a la disputa de 22 hombres y al fervor popular que ésta pugna despierta, porque ellos representan a un grupo, a un pueblo que se siente partícipe de la lucha y que ve sus aspiraciones de vencer depositadas en el éxito o fracaso de estos hombres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para el ethos masculino, con los años, el fútbol adquirió un carácter de tradición, un acontecimiento simbólico cuyo desenlace decantaría en profundas consideraciones geopolíticas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero el curso del tiempo, con la Globalización a cuestas, hizo de estas barreras un argumento cada vez más débil de discriminación. La agilización de las comunicaciones y el mejor entendimiento de las naciones, debido al posicionamiento del sistema de mercados, han hecho de las fronteras una abstracción anacrónica, perdiendo cada vez mayor romanticismo aquellos clásicos sentimientos que se llevaban hasta la cancha de fútbol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora, la paradoja está en que a pesar de la caída de las estructuras dominantes que construyen una idiosincrasia (y que asimismo le daban al fútbol un valor social por sobre el deportivo), los volúmenes de popularidad del fútbol se mantienen, e incluso… crecen. ¿A qué se debe este hecho?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Básicamente, el éxito del capitalismo con el sistema de mercado permitió la mutación de la teoría/praxis de la sociedad mundial. Ya no se piensa igual, ya no se actúa igual. Los países, y su subdivisión geopolítica, son administrados como empresas, y así también el fútbol debe comportarse como tal. La maximización de los recursos y el fervor por las utilidades o excedentes, desplazan sin inconveniente a las absurdas abstracciones idealistas por las que se luchaba. El conato que se consolida es el de la concepción de los mercados, esa es la competencia. Así lo entienden los políticos, así los economistas, así la gente, la FIFA, los clubes y futbolistas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ello, desde el punto de vista de este materialismo, la FIFA entiende que es dueña de una actividad creada, practicada y narrada por hombres. Los sentimientos que se exponen, que se buscan resaltar, son propiamente masculinos. El mercado varonil ya está ganado sin mediar geografía, está históricamente posicionado. Por lo mismo, la FIFA sabe que el cambio paradigmático consiste en abarcar cada vez mayor espacio social, y para la materialización de ese objetivo ha generado las herramientas necesarias. Tiene claro cómo y hacia donde apuntar… a la mujer.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2606616154437712621-8669509289293074632?l=tintapapelypelota.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tintapapelypelota.blogspot.com/feeds/8669509289293074632/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://tintapapelypelota.blogspot.com/2010/02/el-futbol-historia-identidades-y-genero_17.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2606616154437712621/posts/default/8669509289293074632'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2606616154437712621/posts/default/8669509289293074632'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tintapapelypelota.blogspot.com/2010/02/el-futbol-historia-identidades-y-genero_17.html' title='El Fútbol: historia, Identidades y Género  Clubes sociales y Deportivo'/><author><name>cabezadebalón</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00326175386725217807</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='26' src='http://2.bp.blogspot.com/_MJLxfVZRbdQ/Sz0quRy5CnI/AAAAAAAAABY/WhZk0IMmk7g/S220/B473.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_MJLxfVZRbdQ/S3yvNmnS0gI/AAAAAAAAAEI/XHhLLU0yiGA/s72-c/futbol_para_mujer.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry></feed>
